En Sondika está el Restaurante Izarza, una antigua escuela de barriada reformada hace unos años y que, además del restaurante, también acoge una escuela de hostelería.

Allí nos fuimos un fin de semana a comer y dar una vuelta por la zona.


En un entorno precioso, rodeado de verde y naturaleza, el restaurante tiene una decoración moderna y acogedora, todo en tonos rojos, negros y blancos que contrastan con el edificio antiguo.

La carta es variada y tira mucho de recetas tradicionales sin demasiadas moderneces ni cosas raras, cosa que de vez en cuando se agradece.

Otra cosa que también se agradece, aunque debería ser más común en restaurantes de este pelo, es que si vas a compartir algún plato te lo dividan en dos raciones y no te lo planten en medio de la mesa. Evidentemente, no todo se puede dividir fácilmente, pero lo que se pueda debería servirse así. Aquí, por suerte, lo hicieron y nosotros encantados.

Nos sacaron un pastelito de cabracho de aperitivo que continuamos con dos entrantes a compartir.


Pastel de Cabracho

Un risotto de sepia con langostinos en salsa de verduras al patxaran y aceite de azafrán. Quitando el patxaran, que no fui capaz de distinguirlo por ningún lado, el resto estaba exquisito. Lo mejor de la comida.


Rissotto de sepia con langostinos en salsa de verduras al patxaran y aceite de azafrán

El otro entrante fue una crema de ajo blanco ... diferente, pero en la que casaban perfectamente todos los ingredientes. Despedazar el puré de patata con jamón y el idiazabal en la crema resultó ser una grandísima idea. La crema iba templada y el puré de patata caliente, quizás demasiado caliente.


Crema de ajo blanco con puré de patata al jamón Ibérico con yemas de trigueros y crujiente de Idiazabal

De segundos, también a compartir empezamos con Mero acompañado de un puré de patata con pimentón, unas verduras y un sofrito de tomate y almejas. Con diferencia lo que menos me gustó. El mero en su punto, pero poca ración y abrasando. El puré de patata al pimentón me resultó excesivamente fuerte y mataba el sabor de todo lo demás ¡Y eso que me encanta el pimentón!


Mero a la plancha con refrito de almejas y tomate con puré de patata al pimentón

Y para acabar un solomillo con salsa de hongos al PX y un rulo pequeño de cabra. Más que correcto.


Solomillo a la plancha con salsa de hongos al Pedro Ximenez, queso de cabra a la plancha y vinagre de miel

No llegamos a los postres porque las raciones son abundantes, como podéis ver en las fotos. ¡Tened en cuenta que las 3 últimas solo son medias raciones, ya que las dividieron porque eran para compartir!

Se come bien pero, para mi gusto, la relación calidad precio es mejorable. Por ejemplo, deberían cuidar más el tema de las temperaturas, porque algunas cosas tuvimos que esperar un buen rato para poder sacarles algo de sabor. Por lo que suena bastante pretencioso lo que pone en su (más que mejorable) página web: "un restaurante de lujo".

La réplica de Crisiscreativa
La verdad es que no sé cuánto tiempo lleva este sitio abierto pero es una opción muy recomendable para ir a comer un fin de semana o hacer alguna celebración. Como bien señala el Pitxiflú verde hay algunos aspectos a mejorar como el control de temperaturas en los platos pero también puede ser algo puntual. En cuanto a la comida, mi favorito fue el ajoblanco, aunque la verdad es que todo estaba muy rico, el risotto también fue una gran elección.
Llama la atención la decoración del local, la modernidad de los colores elegidos para la decoración (blanco, rojo y negro), contrasta con la apariencia exterior del edificio y su entorno bucólico pero a su vez se integra perfectamente. Y sí, si algo es muy mejorable es su web, que no da la sensación de calidad que transmiten el restaurante y su comida, pero no es el único restaurante que peca en este aspecto. Una lástima porque sin conocerlo, puede haber gente que descarte el local por este motivo y el Izarza es una opción muy válida que merece una visita.

Desde que comenzamos esta nueva etapa del Pitxiflú he querido retomar el tema de las series que como recordaréis es una de mis pasiones y de mis áreas de opinión. Mi lista de shows crece exponencialmente cada semana y no sabía por dónde empezar. Pero por fin lo he decidido y creo que lo más justo es volver a hablar de series con una pequeña confesión: me gusta Pretty Little Liars. Porque todos tenemos ciertos placeres inconfensables que nunca reconoceríamos pero disfrutamos en privado y en cuestión de series el mío es una historia "super-mega-teenager".


A partir de ahora para referirme a Pretty Little Liars utilizaré el apelativo cariñoso que empleamos los Pitxiflús habitualmente: "Zorritas mentirosas" en honor a esa palabra que utilizan estas chicas asiduamente en cada capítulo (Hey bitches!). Mucho más sencillo de recordar. "Zorritas mentirosas" se basa en la saga libros "Pretty Little Liars" escrita por Sara Shepard. La verdad es que prefiero no buscar mucho sobre ellos o su autora porque mi experiencia me dice que puedo espoilearme sin querer a la más mínima investigación. La historia comienza tras la desaparición de Alison, la típica adolescente americana totalmente maligna y dominante que dirige a su antojo a sus cuatro amigas/súbditas y es el terror del instituto. Un año después de su desaparición Emily, Hanna, Spencer y Aria han perdido bastante relación, pero una serie de mensajes de texto con la firma de "A" hará que retomen su amistad con el propósito de descubrir qué le ocurrió a Alison.


Una de las principales señas de identidad de esta serie es lo prototípico de sus personajes:

- Aria: la adolescente mística e pseudointelectual que se está descubriendo a ella misma y va de bohemia por la vida.

- Spencer: La más pija del lugar cuyos looks desafían los límites del más snob club de campo y por si fuera poco la más "empollona" del grupo. (Es bastante odiable esta chica).

- Hanna: En tiempos de Alison era la amiga rellenita (no tiene desperdicio los cojines que le ponen a la pobre en los flashbacks), pero ahora se ha convertido en la sustituta de Alison y en la chica mona del instituto.

- Emily: Es la "barbie deportista", que creo que es lo único que faltaba y si quedaba algún tópico por tocar está pasando una etapa algo confusa en cuanto a su sexualidad.

A las 4 protagonistas hay que añadir el plantel de  padres, compañeros de instituto y novietes varios, ajenos por completo a la "intensa"(entiéndase la ironía) investigación que están haciendo para averiguar quién es "A" y qué le ocurrió exactamente a Alison. Eso sí, estas chicas llevan fenomenal la presión de ser acosadas vía sms porque tienen tiempo de sobra para hacerse coloristas manicuras y llevar unos bucles perfectos en todo momento.

Hasta aquí estaréis pensando ¿y cuál es la gracia de todo esto? Pues reconozco que el misterio de quién narices será "A" comienza a ser algo cansino (ya estamos en una avanzada segunda temporada). En mi caso esta serie tiene un grandísimo efecto relajante en mi cabeza, las preocupaciones se reducen al máximo en esos 40 minutos que dura "Zorritas mentirosas" y en los que no puedo dejar de pensar "¿por qué Spencer lleva esas pintas?" o "madre mía ya están todas locas mirando hacia todos lados".


La réplica de Joruus
¡Qué vergüenza! ¿Qué van a decir mis amigos, mis compañeros de trabajo o mi familia después de desvelar que vemos esta serie para adolescentes? Seguro que no dicen nada, directamente me dejan de hablar...

Pero la verdad es que la vemos y he de confesar que de las miles de series que ve la Pitxiflú Morada, ésta es una de las que si sigo. Vemos series de todo tipo y "Zorritas Mentirosas" entra dentro del tipo "Desconexión - Vaciado de mente". Es perfecta cuando te apetece ver algo light, con poco contenido pero entretenida. Además, es un plus las risas que nos echamos con sus caretos, vestimentas y chorradas varias.

Recomendada para todo aquel que quiera volver a los 14 años.

PD: Espero que la próxima serie de la que hable la Pitxiflú Morada no me haga avergonzarme y esconderme debajo de las piedras!!

Ya salió hace tiempo, pero tenía ganas de hablar de este libro que recorre en diferentes rutas los mejores templos cerveceros de Praga.

Escrito por Max Bahnson, más conocido como el bloguero Filósofo Cervecero, del que hablamos hace tiempo aquí. Argentino residente en la República Checa, en los últimos años se ha convertido en una de las grandes referencias cerveceras del mundo blogger de habla hispana.

Praga: Guía cervecera para borrachines

El libro está divido en diferentes rutas, agrupando en un solo viaje todas las cerveceras que merecen la pena en esa zona. En este caso cuando hablamos de cerveceras se trata de microcervecerías, cervecerías que sirven cervezas regionales o de importación. Para el resto de cervecerías, más turísticas o más convencionales, ya existen otros libros.

Cuando nosotros estuvimos en Praga hacer ya año y medio no había salido aún este libro y nos tuvimos que guiar por otros sitios. Sin embargo, parece que tuvimos la suerte de elegir bien y muchos de los lugares en los que estuvimos vienen reflejados en este libro. Por eso las fotos que adornan esta entrada son de cosecha propia.

Por ejemplo, en la página 18 comienza la ruta Ferdinanda - Pivovarský Dum. Cojo esta ruta porque la teníamos cerca del hotel y pasamos por varios de los locales que aquí se comentan. Como todas las rutas, el capítulo comienza con un pequeño mapa manuscrito para situarnos mejor.
De Ferdinanda nos habla de su decoración, de las cervezas que sirven y la historia de las mismas, como la peculiar Sedm Kuli, de la que nos trajimos unas botellas a Bilbao.


Sedm Kuli en Ferdinanda

Ferdinanda
La ruta continúa y entre cervecera y cervecera Max nos va contando la historia de sus calles. Después de pasar por 3 o 4 sitios más, llega el final de la ruta a Pivovarský Dum, sin duda, el sitio que más repetimos y que mejor sabor de boca me dejaron sus cervezas elaboradas ahí mismo. ¡Espectaculares! Y, por cierto, también se come de lujo.


Otros sitios que nombra y por los que pasamos son:

- Zlý Casy: Uno de los mejores templos cerveceros. Totalmente alejado del centro, pero merece la pena darse una vuelta por allí. Eso si, nosotros nos perdimos la mayoría del local porque nada más entrar vimos una terraza y ahí nos quedamos. Más adelante vimos que si hubiesemos seguido el pasillo hasta el fondo el bar era mucho más grande. El camarero no tenía mucha idea de inglés, pero puso empeño y al final conseguimos lo que queríamos. Una pena no haber tenido más tiempo porque este sitio se merece estar una tarde entera.

Cervezas en Zlý Casy

- U Fleku: Uno de los más conocidos por los visitantes. Precioso local, pero una pequeña trampa para turistas.

- Kavárna Meduza: Muy acogedor con sus sofás, mesitas de noche, librerías, etc ... Una pena que cerrase al de poco tiempo de publicarse el libro. Recuerdo que tomamos unas Svijany bien ricas

- U Medvídku: Cerveza propia y local típico de Praga, como si estuviésemos en una cueva.

Cerveza en U Medvídku

Además de las rutas hay un pequeño diccionario con las expresiones típicas sobre cerveza en checo. De esta forma podemos guiarnos un poco mejor a la hora de pedir. Nos hubiese venido muy bien, aunque había carteles que ni con ayuda. Mirad este de Zlý Casy:

Cartel en Zlý Casy

También tiene mucha parte de historia y filosofadas varias. Aunque quizás está más indicado para ser un libro de consulta, es muy ameno de leer. Recomendado para todo amante de la cerveza que se esté planteando un viaje a Praga y quiera huir de las típicas Pilsner Urquell, Budweiser, Gambrinus, etc ...

El libro se puede comprar en Lulu a un precio muy asequible.

La réplica de Crisiscreativa
Tengo que decir que el Pitxiflú verde ha puesto mi memoria a prueba con esta entrada, porque hace ya bastante tiempo de nuestro periplo checo. Aún así, he de decir que no me ha costado mucho recordar todos los lugares que menciona.

La verdad es que yo no puedo hablar del libro, porque no lo he leido pero los lugares recomendados que visitamos nos sorprendieron con creces. Lamentablemente, el que más me gustó por su estilo bohemio y acogedor (si lo abriesen en Bilbao no saldría de ahí) fue el Meduza, que es el que cerraron al poco de ir. Lo localizamos la última noche y por eso sólo estuvimos una vez, una pena.

También me gustaría destacar el Ferdinanda por su decoración, una fusión de minimalismo con utensilios agrícolas de lo más acertada y original. En cualquier caso, con más o menos diseño, Praga es una ciudad ideal para disfrutar de la buena cerveza.

El sábado estuvimos de ruta por Vizcaya y acabamos comiendo en el Restaurante Milagros de Barrika, perdido en medio de la carretera entre Sopelana y Plentzia.Hoy os contamos qué nos pareció con una nueva entrada en formato 100% Pitxiflú!

Logo Restaurante Milagros

Imprescindible
Para repetir
Hacía tiempo que quería volver a este sitio y con el paso de los años pude comprobar que la carta mexicana del Milagros ha crecido considerablemente en un sentido más internacional, incluyendo el sushi-bar y platos con influencias orientales y latinas. Un local perfecto para aquellos aventureros que quieren experimentar nuevos sabores.

La verdad es que no cogimos nada muy mexicano y es la espinita que se me queda para nuestra próxima visita, porque pude comprobar que en las mesas colindantes no faltaban los nachos, con una pinta más que apetecible. En su lugar elegimos un wok de pasta con setas y langostinos, un sushi variado, la brocheta de vieiras y la tira "Angus".Con el sushi pagamos la novatada ya que creo que no elegimos correctamente, no habría estado mal un poquito de asesoramiento.

El resto me gustó bastante, destacaría la forma de servir la carne sobre una tabla de madera en la que hay una piedra incrustada donde se pueden dejar haciendo los trozos de carne al gusto sin miedo a que se churrusquen como ocurre en las fuentes de piedra que sirven en otros sitios. Como pega (por poner alguna) que en algunos momentos la espera se me hizo larga, como a la hora de pedir o de los cafés, aunque este es un detalle que tiene que ver más con mi impaciencia que otra cosa.

En resumen, merece la pena hacer una paradita en este pintoresco local de Barrika ya sea para tomar algo con vistar al mar o probar sus platillos internacionales. No pasará mucho tiempo hasta nuestra próxima visita y no me extrañaría que acabemos convirtiendo el Milagros en una parada habitual de los pitxiflús.
Otro restaurante que podemos quitar de la lista de "Pendientes" y añadir a la lista de "Repetir".

Aunque la Pitxiflú Morada ya había estado hace años, yo solo había ido a tomar algo a la tarde en sus cómodos sofás y ambiente hippie/surfero. El fin de semana nos quitamos la espina y nos fuimos a comer. Siempre lo había conocido como restaurante mejicano, pero hace tiempo que cuentan con un Sushi Bar. Y es que lo que ofrecen es cocina internacional con absoluta predisposición para la latino americana y japonesa.

Tienen una carta muy extensa y por ello tendremos que volver, porque nos dejamos muchos platos en el tintero.De todo lo que cogimos, merece especial atención la ensalada de pasta con langostinos y setas y la carne Angus. El sushi resultó ser decepcionante.

Pedimos un SushiMix de 10 piezas, donde se supone que tu eliges las 10 piezas que quieras de entre todo lo que ofrecen. Elegimos 6 y el resto se las dejamos a elección al cocinero porque la pobre camarera se estaba volviendo loca. El tío no debía tener muchas ganas de currar y las 4 restantes piezas fueron de los mismos tipos que ya habíamos pedido. Además, el sushi de ternera resultó ser bastante "cutre". Esperábamos una ternera finita o marinada o especiada, pero no era más que un trozo de filete pasado por la plancha. Y bueno, el sushi de ventresca ... fresco no era, más bien recién sacado de la lata de conserva. Visto lo visto, el sushi lo dejaremos para otros sitios.

Así que quitando la experiencia del sushi, el sitio merece la pena tanto por la comida, como por el restaurante y su entorno. ¡Recomendado!

Cerebros de Langostino
Cerebros de Langostino

Wok de Pasta Casera
Wok de Pasta Casera

SushiMix
SushiMix

Brocheta de Vieiras
Brocheta de Vieiras

Angus con chimichurri
Angus con chimichurri

Volcán de chocolate
Volcán de Cacao

Por fin una presencia femenina en la sección de Los visitantes. Edurne, también conocida como "La Rubia" nos visita hoy para contarnos su experiencia en La Mary, uno de los restaurantes más solicitados del momento en el panorama bilbaíno.

Qué mejor que empezar una dura jornada de compras navideñas llenando bien el estómago. Buscábamos un sitio céntrico, barato, y relativamente rápido, para perder el menor tiempo posible y amortizar las pocas horas disponibles. La opción de ir al nuevo restaurante de moda de Bilbao, La Mary, era arriesgada, sobre todo sabiendo que llevaba semanas siendo el restaurante puntero, que no cabía la posibilidad de reservar, y que no seríamos los únicos que habíamos tenido la brillante idea… de todas formas, nos la jugamos, en cualquier caso siempre nos quedaría alguna tasca con un menú decente por la zona.

Logo LaMary Restaurant

Llegamos a las 15:25, y sorprendentemente nos confirmaron que si esperábamos unos minutos, tendríamos una mesa disponible. Ni nos lo pensamos, éramos unos privilegiados! La espera iba a ser corta, y el día no acompañaba (típico día lluvioso de Bilbao), así que decidimos esperar junto al mostrador de la entrada. Ya empezábamos mal… el local llama la atención (o al menos a la curiosidad) por su decoración moderna y atractiva, pero no está pensado para hacer tiempo mientras te dan paso. Tiene una entrada estrecha e incómoda en la que es muy muy fácil “apelotonarse” entre los que salen y los que entran.

Salvado el primer obstáculo y una vez sentados (en unas sillas muy cómodas, por cierto), llega la carta. Lo único que sabía del lugar mediante la publicidad del boca a boca, era que ofrecían comida mediterránea de calidad a precios asequibles y que el menú del día merecía la pena. Pues bien, no había menú del día por ser época vacacional navideña (un día cualquiera entre semana, antes de Reyes), y la carta me resultó un tanto limitada. Los precios… habría que ver los platos antes de juzgar.

La elección fue rápida: una ración de patatas bravas, unos calamares a la andaluza y una ensalada “La Mary” para compartir. Después, tres platos principales: uno de pasta con salsa de pesto, unos pulpitos con cebolla y unos rollitos de pollo con jamón. No recuerdo exactamente los nombres, pero os aseguro que con estas referencias no queda ninguna duda. Para beber: agua fría y una copa de crianza.

Esperábamos un mínimo de diseño en los platos, acorde con el estilo del local, pero salvo el pan (que está riquísimo) el resto fue decepcionante. Las patatas bravas estaban blandas, recalentadas tal vez?, y frías. Los calamares a la andaluza, las rabas de toda la vida, decentes, y la ensalada indudablemente la mejor elección. Pero lo peor fueron los platos principales. La pasta estaba muy aceitosa, los pulpitos eran muy corrientes, templados y con una presentación bastante descuidada, y los rollitos de pollo con jamón eran una pechuga con un trozo de jamón york y una salsa bastante acuosa (y templado también).

Suficiente para saciarnos y no necesitar postre, pero después del chasco tampoco quedaban ganas de seguir experimentando.

Puede que fuera por la gran afluencia de gente, las fechas, o mera casualidad, pero la verdad es que al salir de allí no pude sino pensar que no merecía la pena volver. Cierto es que la cuenta no subió demasiado para comer a la carta (50€ para tres comensales), pero hubiera preferido el menú del día de cualquier tasca de Bilbao.

La réplica de Crisiscreativa
Tras escuchar muchas opiniones sobre La Mary y todas ellas negativas, la experiencia de Edurne ha conseguido quitarme definitivamente las ganas de ir a este restaurante. No sé si en algún momento llegaremos a probarlo pero seguro que será por algún compromiso.

Lo de no admitir reservas me parece una estrategia de marketing lícita para crear expectación y hacer que el comer en La Mary se convierta en todo un "logro". Pero es algo que también se puede volver en su contra, ya que si el resultado es decepcionante esto se magnifica al pensar lo que ha costado conseguir mesa en el local. Creo que ya ha pasado un tiempo más que considerable desde su inauguración para retirar el cartelito de "Eventualmente no admitimos reservas".

El concepto que vendía el local me parecía muy interesante "comida mediterránea a precios asequibles" pero hay que mantener unos mínimos de calidad y viendo los resultados, parece que no se cumplen. Quizás pecan de tener una carta muy extensa y la masificación que sufren a diario puede notarse en el servicio al verse desbordados, pero no sé si son motivos que justifiquen ciertos deslices.
La réplica de Joruus
Lo hemos intentado, pero no hemos podido comer en La Mary y viendo lo que cuenta Edurne y lo que nos ha contado más gente lo más seguro es que no vayamos por iniciativa propia. No hemos recibido ni una buena crítica de ellos.

Nosotros ya estábamos un poco mosqueados por el tema de no admitir reservas "eventualmente" (¡Qué gracia nos hizo esa puntualización!) y por quitar los menús durante todas las navidades. Evidentemente el sitio está enfocado a sacar el máximo beneficio posible y si para ello tienen que andar jugando con esos parámetros, no tienen reparos en hacerlo.

Lamentablemente, el día que intentamos ir, había una cola bastante extensa y nos fuimos a La Florinda. Para el caso, igual. Comida fría, recalentada en el microondas y saliendo con cara de "nos han engañado". Como este tipo de nuevos restaurantes que intentan ofrecer algo moderno y barato sigan por este camino habrá que volver a los de toda la vida. Esos no fallan y anda que no hay sitios en la zona con menús asequibles y buen resultado asegurado.

¿Qué tal el comienzo de 2012? Seguro que más de uno ya se había asustado pensando que estos Pitxiflús habían vuelto a desaparecer. Lo que nos ha pasado, igual que a mucha gente es que hemos sido absorbidos por una agenda mortífera durante las fiestas navideñas, pero ya nos hemos liberado y volvemos a la carga con las pilas cargadas. Así que Feliz Año a todos y para empezar con buen pie, hoy hablamos de 365cities.org.


365cities se puso en marcha el pasado 1 de enero. Es un blog que en realidad engloba otros cuatro que tienen la misma función: hacer una recomendación gastronómica diaria de la ciudad. Así, las ciudades que por el momento tienen el privilegio de contar con su blog de 365cities son:

- Bilbao: 365bilbao
- San Sebastían: 365donostia
- Madrid: 365mad
- Barcelona: 365bcn


Las formas de localizar las recomendaciones que más nos interesan son muy variadas. Se puede hacer a través del mapa, viendo así las recomendaciones más cercanas a nosotros, por etiquetas, buscando su fecha de publicación, el tipo de establecimiento o el tipo de producto.

Los Pitxiflus ya nos hemos hecho fieles seguidores de 365bilbao. En sus primeros diez días de vida ya hay recomendaciones muy interesantes como el salmón marinado de Un Señor de Bilbao y el reconocimiento a algún que otro clásico bilbaíno como La turronería de Eladio Iváñez.


365cities es un proyecto de La Salsera y sus entradas están escritas por apasionados de la gastronomía procedentes de distintos medios y blogs gastronómicos (podéis ver el listado completo de colaboradores en la web) que disfrutan encontrando pequeños oasis gastronómicos en sus ciudades. Si tenéis un 365cities en vuestra ciudad, yo no lo pensaría y empezaría a seguirlo ya. Y si no es así, seguiría la trayectoria de este proyecto igualmente por dos motivos: esto tiene pinta de crecer y algún día llegará a tu ciudad y segundo, es una fuente de información excepcional si vais a visitar alguna de las ciudades que ya cuentan con sus recomendaciones.

La réplica de Joruus
Descubrí este proyecto a través de la web de The Glutton Club (también muy recomendable).
Durante este año es de obligado seguimiento, en pocos días ya nos han descubierto algún que otro "secreto gastronómico" al que tendremos que echarle el guante. Otros ya los conocemos bien, como el famoso Gin Tonic del Churchill o el Asia Chic de hoy.
El año es largo y seguro que tienen muchas más sorpresas de Bilbao.

Por otro lado, habrá que echarle un vistazo a las webs de Donostia, Madrid y Barcelona para futuras escapadas a esas ciudades.

Atención a las fotos, algún día nos gustaría llegar a publicar entradas con fotos de esa calidad.


El Restaurante Adriatik está especializado en cocina albanesa. Su cocinero es un inmigrante albanés que lleva mucho tiempo entre nosotros y que hace unos pocos años se animó a abrir este peculiar restaurante.

Me lo recomendó un amigo hace tiempo y por fin hicimos una excursión a Leioa para probar su oferta gastronómica.



No debe ser muy conocido, pero poco a poco se va haciendo un nombre y, por lo que he oído, no les debe ir mal.

Lo primero que impresiona nada más entrar al bar es su barra de "pintxos", repleta de diferentes y sorprendentes preparaciones. Es un espectáculo visual.

Una vez en el restaurante podemos ver su carta, que se basa en platos típicos de Albania, muy relacionados con la cocina mediterránea y sus ingredientes: verduras, queso, yogurt, frituras, etc ... Son preparaciones totalmente caseras, sabrosas y diferentes a lo que estamos acostumbrados.

Lo sorprendente es la decoración de los platos. ¿Por qué tanto chorrito multicolor? No son necesarios, al contrario, son muy prescindibles y no creo que sea nada tradicional en Albania. Si la comida es tradicional sería de recibo presentarla como tal. El pan de pita con Cofte parece un mal cuadro del Guggenheim:


Otras fotillos:



El precio ronda los 25 o 30€ por cabeza, no es algo desorbitado, pero creo que no se ajusta a lo que comimos. De todas formas, es un sitio recomendable para salir de la rutina y experimentar con cocinas de otros lugares. Espero que les siga bien y a ver si no tardamos en volver a probar otras cosas.

Restaurante Adriatik
Dirección: Avenida Sabino Arana 16 - Leioa
Teléfono: 946 074 084

La réplica de Crisiscreativa
La verdad es que lo de los chorritos de colorines te deja alucinado. Tengo que decir que aún así la barra prometía mucho. No conozco mucho de la comida albanesa pero parece tener bastantes similitudes con la griega. Hace mucho que fuimos pero de lo que comimos recuerdo que lo que más me gustó fue un pastel de puerros que comimos de entrante, que era con diferencia lo más sencillo de todo. En cualquier caso, como dice el Pitxiflú verde, no está mal ampliar horizontes y hacer experimentos de estos de vez en cuando.