
Así que allí nos presentamos para una comida familiar.
Lejos de las cadenas italianas que tanto abundan últimamente por la ciudad, este es un restaurante en condiciones, donde no te enteras de la conversación de la mesa de al lado, donde no tienes que darte codazos con el de al lado para hacerte hueco y donde los camareros no pasan a escasos milimetros de ti por tener un pasillo estrecho. Es confortable, amplio y sin agobios.

En un día caluroso, ¿que mejor que empezar con una buena ensalada fresquita? Así que compartimos una ensalada tricolor con tomate, mozzarela y aguacate. La ensalada de tomate y mozzarela es un típico italiano, sin embargo no la había probado nunca con aguacate y le da un toque diferente, dando más sabor al plato. Todo ello acompañado de unas buenas hojas de lechugas diferentes y un buen aliño. Un acierto.
Pude probar también unos tagliatelle al pesto, con su justa cantidad de salsa. Aunque para mi gusto le faltaba algo de sabor, alguna especia o incluso algo de picante que le diese un poco más de alegría.
Para continuar yo me fui directo a por la carne. Unos medallones de solomillo con setas y un "pastel" de patata, bacón y queso parmesano. Poquito hechos, como a mi me gusta. Acompañando a las setas había unos trocitos de tomate deshidratado, típico italiano y que me gustaría ver más en los platos de aquí.
Probé un trozo de pizza que no estaba mal, pero tampoco me pareció nada fuera de lo normal.
Yo no llegué ya con ganas de postre, no porque no tuviese hueco si no porque entre el primer plato y el segundo casi me da tiempo a hacer la digestión y no quise pasar por el mismo "calvario" con los postres. Últimamente me estoy preguntando si realmente en los sitios no saben llevar mejor los tiempos entre platos o es que el problema soy yo y cada vez me gusta menos esperar. A saber.
En general un sitio para repetir, pudiéndote salir de lo típico y tan manido que nos suelen ofrecer en los restaurantes italianos. Además de pastas y pizzas tienen una buena oferta de ensaladas, carnes y pescados. El precio es bastante ajustado, no como para ir con mucha frecuencia, pero si para días un poco especiales.
Restaurante Domenicos
Alameda Recalde, 54 - Bilbao
Tlfn.: 944 102 612
En cuanto a italianos, ya es sabido que el Pasarella es mi debilidad pero por compromisos familiares he ido en bastantes ocasiones al Domenicos. La verdad es que es un lugar que nunca me ha invitado a probar la pizza aunque he podido ver alguna con muy buena pinta. Lo que hace a Domenicos diferente es la mezcla de cocina italiana con otros platos más de aquí. Así se pueden encontrar platos de chipirones con cebolla caramelizada o de secreto ibérico, eso sí, todo con cierto aire italiano. Quizás pequen un poco de sosos, por eso de agradar a todos (la pimienta está a disposición de los clientes y de su gusto). En definitiva una opción más que correcta para compromisos en los que haya gustos diferentes. Por último, señalar que las últimas dos veces que estuve comí carpaccio, también correcto, sin más pero con la peculiaridad de incorporar unas pinceladas de salsa de boletus que aunque en un primer momento me pusieron los dientes largos, al probarlo no me pareció que combinara excesivamente bien. Pero bueno, id, probad más cosas y luego nos contáis.
5 comentarios:
27 de mayo de 2010 11:49
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Skinner
dijo...
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Joruus
dijo...
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Crisiscreativa
dijo...
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Joruus
dijo...
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Skinner
dijo...
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¿Algún lugar recomendado para comer carpaccio en la zona del Gran Bilbao?
27 de mayo de 2010 13:22
Esa respuesta se la dejo a Crisiscretiva que es la experta en carpaccio :P
27 de mayo de 2010 13:24
Pues la verdad es que me encanta, pero aquí sólo lo he comido en dos sitios. El de Domenicos que es correcto pero ninguna maravilla y el del Tagliatella. Este es muy recomendable, en otras cosas esta franquicia no me gusta nada pero el carpaccio a la pimienta negra servido con un pan de pizza muy fino es espectacular. De todas formas, en la mayoría de los italianos lo tienen así que si descubres algún sitio digno de reseñar nos encantaría que nos lo dijeras. :D
27 de mayo de 2010 13:34
El carpaccio a la pimienta del Tagliatella está muy bien. Se nota que lo tienen preparado de antemano y no lo hacen al momento, pero el toque de la pimienta con el limón y el parmesano queda muy bien.
La verdad es que aunque es un plato que me gusta, siempre suelo optar por otras cosas.
27 de mayo de 2010 16:03
La verdad es que el carpaccio es un plato al que le influye mucho, muchísimo, el como esté condimentado, y creo que eso lo convierte en una custión de gusto muy personal. Yo lo suelo preferir con una condimentación "light", que no tape demasiado el sabor de la propia carne.
De los que más me ha gustado ha sido el que comí, hace ya unos años, en Don Peppone (Las Arenas, en la placita junto al puente colgante); creo que era solomillo de buey y lo ponían con aceite de oliva, parmesano y albahaca, si mal no recuerdo. Aunque podrián estirarse un poco más con la ración de carne, y hacer las tajadas un pelín menos finas, pero eso pasa en casi todas partes, y también es cuestión de gustos.
Gracias por la recomendación del Tagliatella, me lo apunto :)
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