¿Cual es el plato vienés por excelencia? Pues por lo que vimos anunciado en todos los restaurantes y puestos por la calle, el Schnitzel. Que básicamente es un escalope de cerdo o ternera empanado, sin más. Los que hemos comido estaban muy bien hechos, crujientes y jugosos; se ve que tienen controlada bien la fritura.
Además del Schnitzel, tenemos las sopas y los goulash (cocidos de carne con una salsa a base de pimentón). En cualquier restaurante tienen 3 o 4 sopas diferentes como entrante. Sopa de goulash, sopa de carne llamada Rindsuppe que generalmente tenía dentro una albóndiga de carne picada o hígado, sopa de pancakes (un básico) o sopas con Dumplings (diferentes tipos de bolas a base de pan con carne).
Hacía mucho calor los días que estuvimos por allí, pero nos gustaron tanto que nos daba igual y nuestras comidas solían empezar siempre con una buena sopa.
Pese al Schnitzel y a las sopas, el plato que más ganas teníamos de probar era el Goulash. Se puede decir que somos fans de ese guiso y siempre que tenemos posibilidades lo probamos. Ya lo hicimos el año pasado en Munich y Salzburgo y ahora tocaba seguir probándolo a lo largo del resto de Austria. Y tuvimos de todo, al principio si la salsa estaba buena, la carne estaba dura y si la carne estaba bien hecha, la salsa no me gustaba tanto. Al final tuvimos suerte y pudimos comer algún buen goulash donde la carne, la salsa y los acompañamientos estaban buenos. En general me parece que abusan del pimentón, que pese a ser uno de los ingredientes principales creo que la cantidad era exagerada en algunos sitios. Por suerte en otros eran más comedidos y la salsa estaba buenísima.
Por lo demás, Austria nos sorprendió con la gran cantidad de restaurantes de cocinas de otros países que tienen, sobre todo cocina italiana, aunque también abundaban los griegos, japoneses, etc ... Era exagerado el número de restaurantes italianos que había, a veces parecía más fácil comer una pizza o un plato de pasta que un goulash!
Al abandonar el país, mi sensación es que habíamos comido bien pero que la gastronomía austriaca no es muy variada y tiene poca "personalidad". Con esto último quiero decir que la mayoría de su gastronomía está muy influenciada por países cercanos como Italia, Alemania o Hungría. Sopas, guisos de carne, salchichas, el famoso Wiener schnitzel y poco más. Si que destacan más por sus dulces y tartas, pero somos más de salado, así que casi ni los probamos.
Quizás tendríamos que habernos movido más, pero en casi todos los sitios las cartas eran muy similares. Con esto no quiero decir que no hayamos comido bien, todo lo contrario, pero si que me hubiese gustado algo más de variedad.
Os dejo unas fotos de algunas cosillas que hemos comido por ahí. No es por dar envidia, pero nos hemos cuidado bastante bien :P
Moussaka griega
Bocadillo de roast beef
Chuletillas "empanadas"
Entrecotte con cebolla y salsa
Ensalada de tomate y mozzarella
Solomillo de cerdo con gnocchis de espinacas
Como bien ha explicado el pitxiflú verde, la cocina austriaca se compone de platos procedentes de todos aquellos países que la rodean por lo que encontramos influencias alemanas, sobre todo bávaras, italianas y checas principalmente. No hacen grandes variaciones sobre los platos tradicionales de sus países vecinos, nada original pero todo muy rico y correcto. Si hay algo que me gusta de esta zona de Europa es el tema de las sopas. La variedad depende del establecimiento pero hay muchísimas opciones y son una forma de templar el estómago antes del plato principal sin llenarte demasiado. Y en el lado negativo, pues que tener el schnitzel como estandarte de tu gastronomía resulta algo aburrido. Por mucho que varíen el contenido del escalope (pollo, ternera, cerdo), al final el resultado es el mismo: un simple escalope y llega un momento que te aburres de que sea la mitad de la carta de muchos sitios. Por último, resaltar una de esas cosas que a mí me llaman la atención y es el tema de los puestos callejeros. Nada que ver con los que conocemos. Por lo general un puesto callejero puede darte la impresión de poco higiénico y de comida basura. En Austria no es así, los puestos callejeros ofrecen salchichas, pizzas y kebabs pero con una pinta excelente. Pizzas de verdura hechas al momento. En cualquier puesto puedes ver tanto a unos chavales tomando una cena rápida antes de salir de fiesta como a un ejecutivo tomándose un descanso del trabajo o a una señora de 80 años que pasaba por ahí. Un concepto bastante diferente de la comida rápida y que demuestra que rápido no tiene por qué ser sinónimo de grasiento.
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