Han ido pasando los días desde que empezamos con todo esto y el proceso ha ido según lo previsto, así que espero que al final tengamos una cerveza potable que no nos lleve al hospital en medio de la noche.
Os cuento como ha ido todo.
Una vez cerrado el cubo de fermentación con todo el mosto preparado, había que esperar a que la levadura actuase y empezase a fermentar. En menos de un día, la válvula empezó a burbujear mucho y a través del plástico del cubo se veía como se iba formando una capa de espuma a causa de la fermentación. Esto duró algo más de 24 horas y luego la frecuencia de burbujeo disminuyó considerablemente, hasta hacerse casi imperceptible a los dos días.
Pasados 6 días desde el inicio, parecía que podía embotellar porque ya la válvula no tenía nada de actividad, pero medí la densidad con una muestra de la bebida y me marcó 1015, un valor por encima de lo esperado. Así que decidí esperar un día más.
Así que a la semana exacta volví a tomar la densidad y esta vez dio 1012, algo más próximo a lo que las instrucciones recomendaban para que las botellas no estallasen a causa de la presión. Entonces había que preparar todo para el embotellado. Para ello usé el otro cubo que venía en el kit que simplemente sirve como ayuda para embotellar. Como no interesa remover la levadura y los posos del fondo del otro cubo, lo mejor es pasar el mosto al cubo de embotellado y desde ahí llenar las botellas.
Primero llené el cubo de embotellado de agua y los polvos esterilizadores, metí dentro todos los instrumentos a usar y dejé actuar unos 15 minutos. Llené las botellas con la misma solución y las dejé también unos 15 minutos. También esterilicé las chapas, aunque no sé si era necesario. Luego vacié todo, el cubo y las botellas y dejé secar un rato. Seguramente lo más complicado que he tenido que hacer durante este proceso, sea poner 40 botellas boca abajo sobre la mesa, todo un ejercicio de equilibrio que seguramente no hiciese falta y del que prescindiré la próxima vez.
Lo próximo era trasvasar la cerveza (¿o aún no es cerveza?) al otro cubo. Como el de fermentación ya lo tenía en alto, no me hizo falta moverlo de sitio, así evitaba que la levadura del fondo se moviese. Tuve cuidado de mantener el tubo que usé para trasvasar en el fondo y que no se removiese mucho el líquido porque, según las instrucciones, no interesa que se oxigene en este momento.
Una vez trasvasado, me llevé el cubo a la cocina donde ya tenía las botellas preparadas. Pero antes de llenarlas, había que echar el azúcar que la levadura se encargaría de transformar en alcohol y gas (CO2). Así que puse agua a calentar en un cazo y añadí el azúcar. Creo que fueron 100gr para los 20 litros de cerveza que iban a salir. Una vez que el agua con el azúcar estuvo unos 10 minutos hirviendo lo dejé enfriar un poco y luego lo añadí al cubo. Revolví bien, pero con cuidado de no tocar el fondo por si al trasvasar la cerveza se había colado algún poso. El cubo marcaba 21 litros.
Y ya estaba todo listo para embotellar. Me tiré al suelo y con ayuda del tubo fui llenando todas y cada una de las botellas. Cuando acabé, tocaba cerrarlas. Por suerte unas pocas tenían tapón de cerámica y era bastante cómodo, sin embargo las que iban con chapa normal costaron un poco más. La herramienta que viene para cerrarlas funciona bien, pero cuando tienes que tapar 30 botellas se hace un poco cuesta arriba. En total han salido 41 botellas de medio litro, así que 20 litros y medio de cerveza, no está nada mal.
Ya está todo. Ahora las tengo guardadas en un armario que está a una temperatura de 22 ó 24º, ahí las dejaré un par de semanas y luego ya al frigo otras dos semanas entre 10 y 12º. Después vendrá lo mejor, probar y ver si realmente ha merecido la pena. Aunque me da que con tantos amigos y familiares a los que hay que darles alguna botella, nos van a quedar dos o tres botellas para los Pitxiflús. Ya os contaremos que tal ha ido el experimento.
Esta vez no me acompañó ninguna cervecita, pero si algo de música cañera para ambientar. ¡Grandes estos vikingos!
Yo no pude ver el proceso en directo pero el Pitxiflú verde inmortaliza cada momento para poder verlo, así que me puedo hacer a la idea de la odisea. Ahora sólo queda lo más "fácil", esperar. Y un detalle que para mí es muy importante, las etiquetas. Ya diseñé unas pero el tema es que están impresas en un papel que en cuanto se moje lo más mínimo se van a echar a perder. Hemos estado investigando y hemos localizado una tienda online australiana que las hace pero no estaría mal encontrar alguna más cercana. ¿Alguien tiene idea de dónde podríamos hacerlas buenas, bonitas y baratas?
8 comentarios:
24 de septiembre de 2010 09:19
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CNatra
dijo...
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Joruus
dijo...
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Skinner
dijo...
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Joruus
dijo...
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Anónimo
dijo...
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Joruus
dijo...
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Anónimo
dijo...
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Joruus
dijo...
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Ya os he votado en Bitacoras.com
Excelente trabajo... no creo que hubiera tenido tanta paciencia...
24 de septiembre de 2010 09:45
Realmente tampoco es mucho trabajo. El primer día dos horas y este dos horas y media. No hace falta invertir mucho tiempo.
Veremos a ver que sale!
Gracias :D
1 de octubre de 2010 14:52
¡Estoy convencido de que tendréis una cerveza excelente, ya estáis enganchados al hobby! :)
Si os enteráis de cómo y dónde hacer etiquetas de manera conveniente y más o menos económica, yo también estoy interesado :)
Unas pocas sugerencias, con espíritu constructivo:
- En caso de duda, siempre es mejor dejar la cerveza unos días de más fermentando (durante la fermentación primaria), para asegurarse de que, efectivamente, se ha alcanzado la densidad final. Se pueden tomar dos medidas de densidad con un espaciado de dos días, y son iguales (y "bajas" en magnitud), se puede dar por completada la fermentación. Embotellar incluso una pequeña proporción de cerveza sin fermentar puede provocar una sobrecarbonatación en botella, o en el peor de los casos, botellas que estallan (a mi nunca me ha pasado).
- Como orientación, yo fermento las cervezas "normales" durante, al menos, una semana; normalmente tampoco más tiempo, una semana suele estar bien. Si son cervezas "potentes", aumento el tiempo: unos 10 días para 7º, 2 semanas para 9º, etc.
- Sí, hay que esterilizar las chapas.
- No, lo de dar la vuelta a las botellas sobre la mesa no es buena idea, por que puedes "reinfectarlas" al ponerlas en contacto con una superficie no desinfectada (aunque es poco probable).
- Personalmente pienso que es mejor desinfectar los materiales con un producto basado en yodo (Iodophor, o similares; no vale el Betadine de las heridas). Parecen productos caros, pero cunden muchísimo. Con las marcas típicas, con 15 ml de producto desinfectas 20 litros de agua (y todo lo que metas dentro) en sólo 2 minutos. Y la principal ventaja del yodo es que, a esas concentraciones, no hace falta aclarar ni el equipo ni las botellas, tan sólo escurrirlo bien y dejarlo reposar un rato (creo que el yodo se sublima). El desinfectante que usas ahora también sirve, pero hacen falta tiempos más largos para que sea efectivo (15-30 minutos), y conviene aclararlo (y el aclarado reduce la efectividad como desinfectante).
- Al incorporar el azúcar al cubo de embotellado, hay que removerlo muy bien (pero con suavidad) para que se homogenice, también por el fondo del cubo; es preferible que caiga un poco de poso en las botellas (que desarrollarán su propio poso cuando reposen, de todas formas), a que algunas botellas se sobrecarbonaten, y otras no desarrollen gas.
- Te recomendaría madurar la cervezas, como mínimo, 3 semanas antes de empezar a beberlas; claro que puedes probar alguna al de 2 semanas para ver cómo van. Y a partir de esas 3 semanas, no las refrigeres, déjalas a temperatura ambiente, para que sigan evolucionando; no te preocupes por la caducidad, la ceveza casera dura al menos un año embotellada, y normalmente muchos más. Basta con meter la cerveza en la nevera un día antes de consumirla, o más días si quieres que esté particularmente libre de posos (esto ya a gusto del consumidor).
Un saludo, y ya nos seguirás contando cómo siguen tus aventuras cerveceras :)
1 de octubre de 2010 16:21
Muchas gracias por las recomendaciones, las tendré en cuenta para las próximas veces. Ya tengo ganas de probar la cerveza, quizás la semana que viene ya abriré alguna botella.
Si todo sale bien, seguramente vuelva a hacer el mismo estilo para ir cogiéndole el truquillo (y para tener en casa, que esta remesa va a volar). La siguiente ya intentaré con otro tipo de cervezas.
Lo dicho, gracias por el comentario! Saludos.
16 de diciembre de 2010 13:00
Hola,
Habéis ya probado el resultado final? En breves me pondré manos a la obra, y me gustaría conocer la experiencia de alguien que ya lo haya hecho.
Gracias y un saludo.
16 de diciembre de 2010 14:00
Buenas!
Si, ya hemos probado. A ver si en un par de días hago una entrada comentando el resultado. Estate atento ;)
De todas formas, te adelanto que ha sido bastante satisfactorio, aunque hay muchas cosas que mejorar. Pero mejor que una Cruzcampo ya es XDD
Un saludo!
28 de febrero de 2011 02:29
Hola. Yo también estoy haciendo cerveza y hemos tenido un problema con la esterilización de las botellas.
Las hemos metido durante unos 6-7 minutos en el cubo con los polvos esterilizadores hemos sacado las botellas y puesto a secar y se han quedado con una capa blanca que no se iba, tanto fuera como dentro de la botella.
No nos hemos atrevido a embotellar asi que hemos dejado la cerveza en fermentación secundaria en otro cubo. ¿alguien sabe que puede ser?
Un saludo y gracias!! y a seguir con el "Homebrewing"!!!
28 de febrero de 2011 08:41
Buenas
Después de esterilizar yo las aclaré muy bien, para que no quedasen restos. Se supone que no hace falta, pero yo lo hice y no tuve ningún problema. Prueba a ver que tal.
Un saludo!
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