Ayer se
anunciaron los finalistas del concurso de Pintxos de Bizkaia. Esta pequeña lista de agraciados se ha dividido en Pitxos normales, Pintxos de tortilla y Pintxos con pan. El día 21 de junio se elegirá a los ganadores.

Desde que se inició el concurso hemos podido probar unos cuantos, no tantos como nos hubiese gustado, pero si una muestra suficiente.
Como son muchos pintxos, vamos a dividir en dos esta entrada en la que damos nuestro parecer sobre lo que hemos degustado y algún apunte más. Hoy empezamos con los pintxos de Bilbao Centro y en unos días seguiremos con los del Casco Viejo. Si antes de que acabe el concurso nos da tiempo a probar algún otro, ya os lo contaremos.
Okela
Okela alto voltaje con kalimotxo

Seguramente uno de los pintxos que más habrán dado que hablar durante este concurso por usar un ingrediente tan típico vasco, pero tan poco usado en la gastronomía.
Hecho al momento y al servírnoslo se nos indicó como teníamos que comerlo, cosa de agradecer. Primero el crujiente que creo recordar que me dejó un sabor como a menta o hierbabuena (¿o era miel?), segundo el pintxo en sí, que puedo decir que estaba muy bien conseguido, la carne junto a la patata (creo) se deshacían en la boca, la salsa estaba en su punto y los trigueros le daban un punto crujiente muy acertado. Por último le tocaba a la burbuja de kalimotxo, donde está el gran fallo de este pintxo. Y es que es curioso que lo peor venga del elemento más destacado, pero es que después de comer un buen bocado, meterte una burbuja que explota en la boca vertiendo todo su contenido de kalimotxo "guarro" es bastante desagradable. Supongo que con esto querían innovar y sorprender a la gente, pero para mi gusto no era el punto que necesitaba ese pintxo. Una pena.
Okela 17
Este no hemos llegado a probarlo ahora, pero es un fijo del Okela desde hace mucho tiempo y siempre ha sido uno de los preferidos de la Pitxiflú morada. Básicamente es un kebab con unos ingredientes un poco especiales. Sustituimos el pan típico del kebab por un crêpe y la carne de cordero por redondo de ternera. La salsa de yogur, junto a la salsa un poco picante, le dan el toque y sabor a kebab. Sin duda uno de los pintxos estrella del Okela, sea de concurso o no.
In & Out
No llevan mucho tiempo abiertos, pero se nota que están intentando hacer las cosas bien. Carta de cervezas, buenos pintxos, participación en el concurso,...

Volcán de calabacín en erupción
Me gustó mucho la presentación con el tronco de calabacín relleno, la rodajita de pulpo apoyada en él y los germinados cubriendo el contenido. En cuanto al pintxo, estaba bueno pero sin tirar cohetes, para mi gusto le faltaba algo de sabor, demasiado sosito. Quizás el elemento que podría haberle dado un punto extra era el relleno del calabacín, una especie de bechamel de pulpo algo sosa.
Trono de ibérico con salsa de cítricos
Éste me gusto más. El cerdo ibérico se deshacía en la boca y tanto el foiegras que le acompañaba como la salsa de cítricos que lo cubría le ensalzaban el sabor. Hubiese agradecido que lo calentasen primero, el pintxo lo merecía.
Bitoque
Albóndiga de cerdo ibérico con crema de coliflor, curry y rúcula

Qué decir de esta pequeña maravilla? Si hace un par de años el Bitoque ya se alzó con el triunfo con Darren como chef, esta vez le toca el turno a Emiliano, su "sucesor". Y nos ha sorprendido con un grandísimo pintxo. La yuca tostada se asemeja a una patata frita "de las buenas", la albóndiga tremenda y como colofón la exquisita crema de coliflor que puede pasar como una de las mejores cremas que haya probado. Si hay que sacarle un fallo, a mi me hubiese gustado un poco más de curry y algo más de rúcula, dos sabores que me encantan.
Estamos en el Bitoque, así que evidentemente el pintxo está hecho al momento y delante de nuestros ojos. ¡Una gozada!
Bernardo
Tuvimos la mala suerte de comer los dos pintxos a la tarde pero hechos a la mañana. Parece ser que a la tarde no les sale rentable prepararlos, así que nos comimos lo que quedaba del mediodía recalentado.

Hamburguesa "explosiva" al aroma de foie
Este se lo voy a dejar a la Pitxiflú morada porque yo no llegué a catarlo.
El Bilbainito
A primera vista parece un pintxo clásico, de esos jugosos, ricos, pero sin sorprender ni ofrecer nada nuevo. Y así fue. Estaba formado por un pimiento rebozado acompañado de unas mollejas y ¿hongos?, además de mucha cebolla caramelizada. Lo dicho, un buen pintxo, pero nada del otro mundo. Quizás recién hecho hubiese ganado enteros.
Lasa
Otro de los sitios en los que nos sacaron los pintxos hechos al momento. Puede parecer una tontería, pero es algo que se agradece.
Crujiente de pollo sobre cama de patatas con salsa de cacahuete
De este no hay foto porque nos abalanzamos sobre él como posesos y cuando ya no quedaba nada nos acordamos de la foto. ¿Qué se le va a hacer? Somos unos impacientes.
El pollo estaba jugosísimo, pero en general no soy muy amigo de usar este tipo de frutos secos (cacahuetes, almendras, etc...) en la comida, así que aunque la salsa era suave y le daba un toque original, no puedo decir que me gustase en exceso.
Trilogía de Presa

Esto fue otra cosa diferente. Una maravilla. Bueno no, miento, tres maravillas. Tres brochetas de Presa ibérica en tempura, envuelta en pasta kataifi y "rebozada" en arroz frito. Cada una de ellas venían acompañadas de una salsa diferente: soja, queso y guacamole (o simplemente aguacate) respectivamente. Sensacional la mezcla de sabores y lo bien integrados que estaban todos ellos.
Y recalco el tema de ser un pintxo recién elaborado porque si no la tempura no estaría tan crujiente, las salsas estarían menos frescas, el arrof frito estaría gomoso, etc ...
Otros
Estuvimos en algún otro bar donde por una cosa o por otra no tenían los pintxos, por ejemplo el Purple donde nos dijeron que los viernes a la tarde no tienen la cocina abierta.
No estuvimos en el Izaro, donde presentaban su ya famosa tortilla. Pero es que ya la hemos comido muchas veces y ahora preferíamos probar otras cosas. Eso si, seguro que es una de las favoritas en la sección de tortillas.
Hoy tengo que replicar bastante porque hay muchos pintxitos ricos de los que hablar, así que intentaré ser breve pero con esa agudeza crítica que me caracteriza (sí, la lluvia me está volviendo majareta). Bueno, vamos al lío. Empezamos por el Okela: en mi opinión, la bolita de kalimotxo sobra y es que el pintxo está rico y al final, el sabor del kalimotxo lo borra por completo y ensombrece la calidad del conjunto. En cambio el Okela 17 en honor a Etxebe siempre me ha parecido una delicia y un "must have" en la ruta de pintxos de indautxu, completamente imprescindible y no necesita premios para saber que está buenísimo.
Los del In&Out me gustaron bastante a pesar de estar servidos fríos, además son bastante diferentes pero combinan bien entre sí. Coincido con el Pitxiflú verde en que el que más me gustó fue el trono de ibérico, que una es muy carnívora.
La albóndiga del Bitoque, sin palabras, simplemente sensacional! Te entran ganas de pedir media docena y eso que es muy completo y equilibrado como pintxo. La carne espectacular con el puntito de la yuca y la crema te deja un sabor riquísimo. Vamos, que repetiría en cualquier momento.
La "hamburguesa explosiva" del Bernardo recalentada del mediodía bastante pobre sobre todo por lo que acabo de decir, pero es que además la carne, aunque estaba buena resultaba un poco, no sé cómo decirlo, ¿corriente? Vamos, que era como la típica hamburguesa de carnicería sin un toque en su elaboración. Un poco decepcionante la verdad.
Y lo del Lasa, bueno, pues otra gozada, ¡Qué dos pedazo de pintxos! Me gustaron los dos un montón, el pollo era espectacular y aunque el Pitxiflú verde piense de otra manera la salsa de cacahuetes me encantó. Y la trilogía de presa ya es de otro mundo, imprescindible probar los dos si pasáis por la calle Diputación.