
Hacía tiempo que no me pasaba por la sala Azkena de Bilbao. Una sala pequeñita y mal distribuida que no me gusta mucho. Por suerte solo habré estado en 4 o 5 conciertos allí, pero casualidades de la vida una de ellas fue para ver a Nexx, el anterior grupo de Patricia Tapia, cantante de Khy.
En aquella ocasión, la sala estaba abarrotada, no puedo decir lo mismo de este concierto donde la sala no llegaba ni a la mitad de aforo.

Abrían unos desconocidos, para nosotros, Autostereo. Un grupo de chavales bilbaínos con ganas de no repetir esquemas y buscar su propio sonido. He de decir que nos sorprendieron gratamente en directo, recordándome a un Bunbury acelerado e incluso a unos Uzzhuaïa algo más metálicos y menos rockeros. Buenos temas, estribillos pegadizos, mala leche y músicos aptos para esto del rock.
Me gustaron tanto que me compré el CD que tenían a la venta y he decir que en CD suenan mucho más modernos y se pueden parecer más a unos Sôber, salvando las distancias. Se ve que tienen pasta o buenos patrocinios porque el CD y su libreto están muy currados, tiene buen sonido y además llevaban mucho merchandising.
Después del concierto de Autostereo le tocaba el turno a Khy. Pero, por desgracia, subió al escenario Txus, batería de Mago de Oz, a presentar al grupo y hacer un poco el payaso. Los que me conocen saben que no trago a este personaje, contra el que no tengo nada, pero se me hace insoportable.
Pasado el mal trago, salieron Khy. Ya hemos hablado de ellos anteriormente, así que me ahorro las presentaciones.
Durante la noche tocaron solo temas de Khy y 3 versiones. Obviaron el pasado de Patricia y Oscar en Nexx, y el pasado y presente de Patricia en Mago de Oz. Por una parte bien, quieren ir a por todas en este proyecto e intentar olvidar grupos anteriores, pero creo que no me equivoco que la mayoría de la gente estaba allí por ser fans de Nexx y un temita no hubiese estado de más.
El disco de Khy no me disgusta, pero no me apasiona. Han hecho un intento de rock moderno, oscuro, con toques metálicos y pesados, con algún buen solo de guitarra y con una gran voz. Pero el resultado no me ha parecido ninguna maravilla y menos si lo comparamos con el pasado de Patricia.

El concierto fue otra cosa. Mucho más heavys, con un guitarrista que me impresionó, con una guapísima (¡tenía que decirlo!) Mónica Tapia que hacía unos coros espectaculares y una Patricia como siempre, vozarrón y sin parar en toda la noche. Poco a poco fueron desgranando el disco y en medio fueron metiendo unas versiones de Madonna (Frozen), Rihanna (Umbrella) y Mike Oldfield (Moonlight Shadow).

No entendí como no traen CDs para vender en el concierto. En los tiempos que corren es uno de los mejores sitios para venderlos. Por mi parte se han perdido tres CDs, uno para mi y otros dos para unos amigos que me lo pidieron. Quizás otro día lo compre, pero me pareció un mal detalle por parte del grupo.
La verdad es que este fue un concierto un poco atípico por diversos factores que decidieron converger esa noche. Para empezar, la sala estaba bastante vacía, puede que coincidir con La Noche Blanca les hiciera algo de pupa, pero yo, lo que creo es que todavía no los conoce mucha gente más allá de los incondicionales de Nexx. En cualquier caso, se agradecer ver un concierto sin empujones y con tu espacio vital intacto. Segunda rareza de la noche: me gustaron los teloneros. Por lo general, no me gustan nada, al Pitxiflú verde le gusta estar en los conciertos el primero y siempre nos los tragamos pero si fuese por mí, entrábamos en la segunda canción y nos ahorrábamos el sufriento. Sin embargo, Autostereo me gustó, a pesar del nombre que me parece que no alude al sonido que hacen. El diseño del cd muy chulo la verdad, una muy buena imagen para una banda novel. Tercera rareza de la noche: nadie tenía muy claro el nombre del grupo. Oímos pronunciarlo de todas las formas "kai", "ki e incluso deletreado "K", "H", "Y". Cuarta rareza de la noche: las versiones. Bastante atípicas y sin mucho sentido, pero bueno. Y por lo demás, pues era la primera vez que veía a Patricia Tapia y sí canta bien, pero a riesgo de que me corten la cabeza, diré que me parece algo gritona y que este primer disco de Khy me hace dudar en cada canción si ya la he oído antes, porque son todas calcada, algunas podrían ser la continuación de otras.