Otro año de Emmys con protagonista absoluta: Modern Family. La nueva comedia de la ABC se lo ha llevado casi todo. Muchas veces, cuando ocurre esto con una serie nueva hablamos de sorpresa pero para cualquiera que haya visto la primera temporada está claro que el nuevo clan de Al Bandy (Ed O´Neill) se lo merecía todo. Por otro lado, los nuevos clásicos del siglo XXI, Mad Men y Breaking Bad, también han tenido sus premios y otros personajes y actuaciones destacadas que ahora comentaremos. En resumen unos Emmys bastante justos y bien repartidos ¿A vosotros qué os parece?




En vez de hablar por categorías, comentaremos los premios por series, vamos, lo que se ha llevado cada uno. Modern Family además de alzarse con el título de mejor comedia del año se ha llevado el premio a mejor actor de reparto en comedia y a mejor guión por su episodio piloto. Puede que así dicho no parezca mucho pero hay que tener en cuenta que medio reparto estaba nominado y 3 de los actores masculinos de reparto nominados eran de Modern Family. El afortunado en llevarse el premio (digo afortunado pero muy merecido) ha sido Eric Stonestreet por el personaje de Cameron. Personalmente, el que más me gusta por entrañable y porque, hablando en plata, me parto con él: el mejor padre gay de niña vietnamita adoptada a la que viste de Madonna y además toca la batería y juega al fútbol americano. Y si algo me ha faltado en los candidatos ha sido Edward Norton como actor invitado en Modern Family. El premio ha sido para Neil Patrick Harris en Glee, algo que no me disgusta peeeeero, el papel de Norton era muy muy peculiar.




En la parte dramática la troupe de Don Draper vuelve a llevarse el galardón a mejor serie. Premio que se repite pero a un nivel que se sigue manteniendo. Actualmente, la AMC va por la emisión del sexto capítulo de la cuarta temporada pero estoy esperando para verlos todos juntitos. Mencionar que January Jones estaba nominada por su papel protagonista en Mad Men y aunque finalmente fue para Kyra Sedwick de The closer (no puedo comentar mucho porque nunca la he visto), la tercera temporada de la señora Draper es un señor papelón. Algo parecido ha pasado con el premio a mejor actriz de reparto en drama. La ganadora ha sido Archie Panjabi por su papel de investigadora en The good wife y aunque me gusten mucho su papel y la serie, tengo debilidad por la pelirroja secretaria chicaparatodo de Mad Men, Christina Hendrix. Qué le vamos a hacer, confío en que en otra ocasión se reconozca el trabajo de las chicas de Mad Men.




Y seguimos con la lista de premiados en la AMC, que está claro que a esta cadena los dramas se le dan bien (ojo a Rubicon, ahora en curso, que promete). Así, la pareja protagonista de Breaking Bad sigue acumulando premios a mejor protagonista y mejor actor de reparto para Bryan Cranston y Aaron Paul respectivamente. Tengo que decir que todavía no puedo declararme fan del todo de esta serie porque a cuenta del verano hice un parón a mitad de la segunda temporada y ahora me está costando retomarla. En cualquier caso por críticas y por lo poco que he visto la relación/enfrentamiento Walter-Jesse es lo mejor de la serie.




En el apartado de comedia, también hay vida más allá de Modern Family. El protagonista de The Big Bang Theory, Jim Parsons, finalmente ha sido galardonado para justicia de sus fans. La verdad es que lo intenté una vez y no consigo sintonizar con la onda de frikismo de esta serie, puede que no sea tan freak como pensaba. De todas formas, su éxito es indiscutible así que me imagino que el premio también es merecido. El premio a la mejor interpretación protagonista femenina fue para Edie Falco. La que en su día fue la Señora Soprano, ha conseguido quitarse la etiqueta gracias a Nurse Jackie, esa serie al borde de la dramedia que a los pitxiflús nos encanta, sobre todo, por Zoey. Aunque tengo que decir, a título personal, que en este apartado para mí siempre habrá una reina absoluta que es Marie Louise Parker, o sea, la muy grande Nancy Botwin de Weeds.





Y para terminar, no nos hemos olvidado de Glee. Pasado un poco el furor (sobre todo promocional) de su estreno, sigue cosechando premios, pero ya no tantos. Un muy justo Emmy a mejor actriz secundaria de comedia a Jane Lynch, de la que ya hablamos en secundarios de primera, el premio a Neil Patrick Harris y el de mejor dirección de comedia por su piloto. En general, un palmarés bastante justo pero en el que había mucha competencia (pedazo de series las que hay en estos tiempos que corren). Tengo que mencionar que si bien Dexter no ha arrasado como en otras ocasiones, tanto el maligno John Lithgow por su sublime interpretación del maligno Trinity como el impresionante final de la cuarta temporada han obtenido sendos galardones. Sólo nos queda esperar a septiembre para ver cómo continúan esta y muchas otras series que ya esperamos ansiosos y que por supuesto seguiremos comentando en el Pitxiflú.




Pocos premios para series que siga yo, parece ser que no estoy en la onda o que mis gustos van por otro lado. Ni Modern Family, ni Mad Men, ni Breaking Bad. ni The Big Bang Theory. Algunas me gustan pero no tengo tiempo y otras simplemente no me van.
Y mejor miniserie para The Pacific ... ¡Venga ya! Por lo menos Lost no se ha llevado nada ... :P

Siempre quedará Dexter.

Por cierto, leyendo alguna noticia sobre estos premios he tenido que hacer uso de mis grandes dotes de adivinación para descubrir que "Rockefeller plaza" es el título en castellano de "30 Rock". ¿Qué tenía de malo el título en inglés? ¿Y que tiene de bueno el título en castellano?

Después de nuestro periplo mallorquín nos fuimos para Austria. Unos días por Viena y alrededores y luego una ruta siguiendo el cauce del Danubio. En total una semanita que nos dio para probar bastantes platos típicos de la comida austriaca.


¿Cual es el plato vienés por excelencia? Pues por lo que vimos anunciado en todos los restaurantes y puestos por la calle, el Schnitzel. Que básicamente es un escalope de cerdo o ternera empanado, sin más. Los que hemos comido estaban muy bien hechos, crujientes y jugosos; se ve que tienen controlada bien la fritura.

Además del Schnitzel, tenemos las sopas y los goulash (cocidos de carne con una salsa a base de pimentón). En cualquier restaurante tienen 3 o 4 sopas diferentes como entrante. Sopa de goulash, sopa de carne llamada Rindsuppe que generalmente tenía dentro una albóndiga de carne picada o hígado, sopa de pancakes (un básico) o sopas con Dumplings (diferentes tipos de bolas a base de pan con carne).
Hacía mucho calor los días que estuvimos por allí, pero nos gustaron tanto que nos daba igual y nuestras comidas solían empezar siempre con una buena sopa.



Pese al Schnitzel y a las sopas, el plato que más ganas teníamos de probar era el Goulash. Se puede decir que somos fans de ese guiso y siempre que tenemos posibilidades lo probamos. Ya lo hicimos el año pasado en Munich y Salzburgo y ahora tocaba seguir probándolo a lo largo del resto de Austria. Y tuvimos de todo, al principio si la salsa estaba buena, la carne estaba dura y si la carne estaba bien hecha, la salsa no me gustaba tanto. Al final tuvimos suerte y pudimos comer algún buen goulash donde la carne, la salsa y los acompañamientos estaban buenos. En general me parece que abusan del pimentón, que pese a ser uno de los ingredientes principales creo que la cantidad era exagerada en algunos sitios. Por suerte en otros eran más comedidos y la salsa estaba buenísima.


Por lo demás, Austria nos sorprendió con la gran cantidad de restaurantes de cocinas de otros países que tienen, sobre todo cocina italiana, aunque también abundaban los griegos, japoneses, etc ... Era exagerado el número de restaurantes italianos que había, a veces parecía más fácil comer una pizza o un plato de pasta que un goulash!


Al abandonar el país, mi sensación es que habíamos comido bien pero que la gastronomía austriaca no es muy variada y tiene poca "personalidad". Con esto último quiero decir que la mayoría de su gastronomía está muy influenciada por países cercanos como Italia, Alemania o Hungría. Sopas, guisos de carne, salchichas, el famoso Wiener schnitzel y poco más. Si que destacan más por sus dulces y tartas, pero somos más de salado, así que casi ni los probamos.
Quizás tendríamos que habernos movido más, pero en casi todos los sitios las cartas eran muy similares. Con esto no quiero decir que no hayamos comido bien, todo lo contrario, pero si que me hubiese gustado algo más de variedad.

Os dejo unas fotos de algunas cosillas que hemos comido por ahí. No es por dar envidia, pero nos hemos cuidado bastante bien :P


Moussaka griega


Bocadillo de roast beef


Chuletillas "empanadas"


Entrecotte con cebolla y salsa


Ensalada de tomate y mozzarella


Solomillo de cerdo con gnocchis de espinacas



Como bien ha explicado el pitxiflú verde, la cocina austriaca se compone de platos procedentes de todos aquellos países que la rodean por lo que encontramos influencias alemanas, sobre todo bávaras, italianas y checas principalmente. No hacen grandes variaciones sobre los platos tradicionales de sus países vecinos, nada original pero todo muy rico y correcto. Si hay algo que me gusta de esta zona de Europa es el tema de las sopas. La variedad depende del establecimiento pero hay muchísimas opciones y son una forma de templar el estómago antes del plato principal sin llenarte demasiado. Y en el lado negativo, pues que tener el schnitzel como estandarte de tu gastronomía resulta algo aburrido. Por mucho que varíen el contenido del escalope (pollo, ternera, cerdo), al final el resultado es el mismo: un simple escalope y llega un momento que te aburres de que sea la mitad de la carta de muchos sitios. Por último, resaltar una de esas cosas que a mí me llaman la atención y es el tema de los puestos callejeros. Nada que ver con los que conocemos. Por lo general un puesto callejero puede darte la impresión de poco higiénico y de comida basura. En Austria no es así, los puestos callejeros ofrecen salchichas, pizzas y kebabs pero con una pinta excelente. Pizzas de verdura hechas al momento. En cualquier puesto puedes ver tanto a unos chavales tomando una cena rápida antes de salir de fiesta como a un ejecutivo tomándose un descanso del trabajo o a una señora de 80 años que pasaba por ahí. Un concepto bastante diferente de la comida rápida y que demuestra que rápido no tiene por qué ser sinónimo de grasiento.

Esta imagen es la que nos recibe en la web de Zara. Sí señor, a partir del 2 de septiembre Zara entrará en el mercado de las tiendas online. Ya se anunció hace tiempo y tras tener su tienda online para Zara Home y su aplicación para iPhone ahora llega la "ciberapuesta definitiva". ¿Funcionará igual en la red que a pie de calle?



Por fin! es lo primero que puedo decir. Teniendo en cuenta el auge de la venta de moda por Internet, el gigante Inditex estaba tardando mucho. Evidentemente no le va nada mal con sus tiendas pero cuando su gran competidor, Mango, lleva años en la red (incluso se puede comprar desde el iPhone, ¡genial aplicación!) y portales como Privalia venden a diestro y siniestro día sí y día también está claro que en algún momento, Zara tenía que asomar la cabecita en el ciberespacio ya.


Como era de esperar, ya hay bastante revuelo con el tema. Por un lado, las expectativas de cómo será la tienda ya que Zara (espero que no sea en flash como la web) y por otro las expectativas bursátiles y económicas. Los expertos dicen que el salto online incrementará en al menos un 4% los beneficios de la firma. Está claro que cuando se lanzan a este mercado no es a ciegas, no lo iban a hacer para perder. En un principio la tienda online se habilitará para España, Francia, Alemania, Reino Unido, Italia y Portugal, donde Inditex consigue el 40% de sus ventas. La poca competencia que queda sin tienda online se está poniendo las pilas al respecto y por poner un ejemplo, Desigual está preparando la suya que abrirá próximamente.


¿Y qué opina servidora de todo esto? pues que estaré expectante a la apertura de la tienda para encontrar la más mínima pega y poder criticarla aquí, o no. Puede que tenga que alabar sus maravillas, pero está claro que va a ser mirada con lupa y no sólo por mí. Y por lo demás, hace años que Zara no es precisamente santo de mi devoción, me he rendido a los encantos de los suecos HyM y es raro verme en un Zara pero todos tenemos días Inditex. La aplicación para móvil que sacaron me pareció una inutilidad, esperemos que con la nueva tienda den a la cabeza insignia del grupo el soporte online que debía tener desde hace mucho tiempo. Y por supuesto, esperemos que funcione correctamente y que no utilice como método de pago Click and Buy.

De todos es sabido que casi no compro ropa por internet, así que no me importa demasiado si Zara tiene o no tienda online. Pero vamos, que un imperio como Inditex ande tan retrasado en ese aspecto me parece extraño. Supongo que ahora desembarcarán a lo grande y serán capaces de plantar cara al resto de tiendas que llevan ya tiempo en internet. Para eso son Zara.

Ya veremos a ver la web que tal y ya criticaremos si hace falta!


Básicamente vengo a desahogarme por culpa de ClickAndBuy, un método de pago que he descubierto recientemente. Creo que si digo que he comprado más de 100 veces por internet no exagero, he comprado decenas de CDs, vinilos, camisetas, portátiles, cámaras de fotos, reproductores de mp3, impresoras, entradas para todo tipo de eventos, servicios online, videojuegos, etc ... Bien, pues este ha sido el pago más difícil y chapucero que he tenido que hacer en los más de 10 años que llevo comprando online. Y lo peor de todo es que ha sido a través de Redcoon, una web en la que hace un par de meses hice otra compra sin el más mínimo problema.


Os resumo mi experiencia con este sistema de pago. Añadí el producto que quería comprar al carrito de la compra de Redcoon y seguido fui a finalizar la compra y realizar el pago. La sorpresa viene cuando no puedo pagar con tarjeta mediante un sistema "conocido" como PayPal o una pasarela de pago de alguna entidad bancaria. Veo que para pagar con tarjeta tienes que hacerlo a través de un servicio llamado ClickAndBuy del que nunca había oído nada. Me sorprende porque hacía un par de meses había comprado otra cosa en Redcoon y no tuve que usar ese servicio, si no que pague directamente con la tarjeta a través de una pasarela de pago.


Pero bueno, soy "experto" comprador por internet y no es la primera vez que tengo que lidiar con cosas así. Así que selecciono esa opción, le doy a siguiente y la página me redirecciona a ClickAndBuy. Lo normal en estos casos. Como no estaba ya registrado en la página, tengo que registrarme. Empezamos con el espectáculo ...

Entro a un formulario para rellenar mis datos y poder darme de alta en el servicio. Meto los 4 o 5 datos que me solicitan, entre ellos una contraseña que se valida, y le doy a "Siguiente". ¡La cachonda de la aplicación me dice que no he rellenado todos los datos! !Pero si solo había 4 campos y los he escrito todos! Sin embargo el mensaje tenía razón, en medio de los campos de texto que ya había rellenado han aparecido unos nuevos que antes no estaban. Claro, era imposible que los hubiese rellenado (Paciencia ... yo también soy programador). Relleno los campos nuevos y le vuelvo a dar a "Siguiente". ¡Sorpresa! Ahora me dice que la contraseña introducida no cumple con los requisitos, cuando previamente ya me había mostrado un "check" verde indicando que estaba bien. Parece ser que hay que cumplir unos requisitos mínimos para que la contraseña sea segura; unos requisitos que no habían puesto antes. Ya empiezo a mosquearme ...

Al final consigo pasar de pantalla e ir a otro formulario donde me piden que meta un código que han mandado a mi móvil. Vale, código metido y voy a la siguiente pantalla. Aquí ya me piden los datos de la tarjeta para efectuar el pago. Perfecto, selecciono el tipo de tarjeta, meto el número y su código de verificación. "Siguiente". Típica página de confirmación en la que se muestran los datos introducidos, el importe a pagar y el típico botón para acabar con la transacción. Le doy al botoncito y ... "La operación no ha podido realizarse debido a alguno de los siguientes problemas ... blablabla". Después de llevar 10 minutos peleándome con los formularios ahora me dice que no puede realizarse la operación. ¡Tócate los pies! Me leo los posibles problemas y veo que uno de ellos es que la tarjeta puede no estar validada y que igual hay que validarla antes de poder hacer pagos con ella. Aquí ya me he perdido completamente ... Vamos a ver, si estoy en medio de un pago, me tengo que dar de alta y para poder realizar el pago tengo que validar la tarjeta, pero hasta que no estoy finalizando el pago no me lo dicen, ¿no es más lógico avisar desde un principio que el pago no se va a poder realizar hasta que se valide la tarjeta? Otra cosa hubiese sido que yo ya estuviese registrado en ClickAndBuy y mi tarjeta validada. Encima, miro mis mails y me encuentro con uno de ClickAndBuy que dice que mi cuenta está bloqueada! Ya el mosqueo había pasado a cabreo ...


Pues nada, resignación y a validar la tarjeta. Veo que el sistema de verificación es similar al de PayPal, y digo similar porque no es exactamente lo mismo. El de PayPal consiste en que ellos hacen dos pequeños ingresos en tu cuenta, una vez recibidos (al momento), tienes que introducir en la página de PayPal las cantidades exactas ingresadas para verificar la cuenta. Algo engorroso, pero funciona bien y es rápido.
En ClickAndBuy es al revés, en vez de hacerte dos ingresos, te hacen dos cobros. Bueno, "te hacen" es un decir, en mi caso es un "te harán" porque todavía los estoy esperando. No sé que problema tienen para hacer un par de cobros a una tarjeta de crédito, que yo sepa es instantáneo. Y claro, no te los devuelven a no ser que realices una compra.

Total, que además de esperar los días que tardan en entregarme lo que he comprado, encima tengo que perder más días por una panda de chapuceros que no sé de donde han salido y con los que tengo claro que no volveré a pagar. Al final he hablado con Redcoon y he cambiado el sistema de pago a contra reembolso. Ningún problema con el cambio y el servicio de atención al cliente muy efectivo. No sé que se les ha pasado la cabeza para meter un servicio de pago tan engorroso y mal pensado.

Y bueno, no soy el único cabreado con esta empresa:
Canonistas.com
Rankia.com
Ciao.es


PD: Ahora veo que SI se puede pagar con tarjeta VISA o MasterCard, opción que ayer no salía por ningún lado. ¿No entiendo?

Para que veáis que no soy la únicaque se indigna. Post protesta el de hoy y es que el pitxiflú verde tiene toda la razón. Habiendo maravillas como el PayPal la verdad es que no entiendo estos atrasos. Si no fuese por los precios que tiene esta tienda seguramente más de uno se echaría para atrás en mitad del proceso. Sin más, por lo menos en atención al cliente han sido majos, esperemos que no haya más problemas y que el pitxiflú verde no se vuelva a topar con sistemas de pagos tan desastrosos (pobrecito lo sufre mucho).

Ya he manifestado en más de una ocasión mi gusto por las series inglesas, la forma en la que saben innovar cuando todas las "yanquis" nos parecen iguales. Si a principios de verano fue Luther, ahora en pleno agosto la BBC se ha atrevido con la modernización de uno de los clásicos por excelencia de la literatura inglesa: Sherlock Holmes.


Sherlock es una revisión en toda regla del clásico de Sir Arthur Conan Doyle, y digo lo de revisión porque ya ha habido muchas interpretaciones del famoso detective (recordemos la última en cines con Robert Downey Jr., Jude Law y muchos efectos especiales), algunas más fieles que otras. En la serie que hoy nos ocupan, han decidido ubicar al excéntrico Sherlock en el siglo XXI: ha tenido que dejar lo de fumar en pipa por los parches de nicotina, los móviles son fundamentales para la localización de los malos, tiene su propia web sobre la Ciencia de la Deducción (Science of deduction) y por supuesto, comparte piso con John Watson en el 221 de Baker Street.


Creo que la actualización del clásico de Sherlock Holmes a "Detective consultor" como se denomina el propio protagonista en 2010 es más que digna. Se mantienen los rasgos de personalidad (excéntrico, maniático, maleducado) y las relaciones. Para que esto resulte es fundamental dar con la pareja protagonista. En este caso creo que el actor que interpreta a Sherlock, Benedict Cumberbatch, está fenomenal. Por lo que he podido ver por ahí, parece que este actor de 34 años está más que reconocido en su país y es famoso por dar vida en la pequeña pantalla a personajes de la talla de Stephen Hawking y Vincent Van Goth. Sé que en la foto puede parece un "chavalito", pero a mi parecer su interpretación es magistral.



Y si hay algo inmune al paso del tiempo, esa era la relación de Sherlock con Watson, interpretado por Martin Freeman, bastante correcto y sin destacar, pero supongo que es lo que requiere este personaje a la sombra del "maestro". En este caso John Watson es un médico militar y ex-combatiente en Afganistán. De esta forma justifican y actualizan sus conocimientos médicos.


Muchos ya sabréis que las series británicas suelen ser algo peculiares en cuanto al formato de sus temporadas, que suelen reducirse a 6 capítulos de alrededor de entre 50 minutos y una hora. En el caso de Sherlock parece ser que necesitaban variar este formato por exigencia de las tramas: 3 capítulos de hora y media cada uno. Realmente, nos encontramos ante 3 pelis en las que los acontecimientos transcurren de tal forma que en algunos casos podría alterarse su orden cronológico sin afectar al resultado. En cualquier caso, siempre se puede realizar un visionado fraccionado y la primera temporada ya está entera surcando la red. Aquí tenéis un trailer para los indecisos.



Y por si alguien lo dudaba, esta serie hay que verla in english, obviously.

¡Grande no, muy grande! Este Sherlock puede ser, fácilmente, la interpretación del clásico que más me ha gustado. Impresionante el papel de Benedict Cumberbatch, un total desconocido para mi del que ya no me olvidaré (aunque se parezca al actor que interpreta a Merlin en otra serie de la BBC).
Realmente más que una serie parecen 3 películas. La segunda temporada pinta que va a ser tremenda ... veremos.

Peggy Sue's es una cadena madrileña de hamburgueserías ambientada en las típicas cafeterías americanas de los 50 o 60 o lo que viene a ser un American Diner. Algo parecido al Home Buguer Bar que ya os contamos aquí.

Desde hace unas semanas han abierto en el centro de Bilbao uno de estos locales. La reputación y las críticas son buenas y tanto el local como su oferta tienen gancho. Así que allí nos hemos ido para ver que tal.


El local está totalmente ambientado en los típicos cafés americanos de los años 50, con sus sofás de skay, sus luces de neón, sus jukebox, su barra con sillas altas, sus suelo con cuadrados, etc ... Toda la decoración está muy cuidada y hasta los camareros y cocineros van en ese estilo.

La carta no es muy extensa, pero si es bastante atractiva. 3 hamburguesas diferentes con posibilidad de modificar los ingredientes, 3 pizzas, unos pocos acompañamientos, un gran surtido de tartas y batidos y alguna otra cosilla más. Vamos, que al más puro estilo yankee puedes merendar un hamburguesa con un batido de chocolate (a mí no me motiva ...).
Como todos estos sitios, falla en las cervezas, o Heineken o Coronita. Sorprendente cuando afirman que el pan de las hamburguesas está hecho con Guinness. Pues que menos que tener también esa cerveza, ¿no?


Teníamos ganas de probar muchas cosas, pero no se puede con todo, así que nos tiramos a los básicos que ya habrá tiempo para experimientos.
Para picar nos cogimos los "Chicken Fingers", típicas tiras de pollo rebozadas. Es lo típico, el equivalente a los famosos Chiken Tenders del Burger King, pero estos son de verdad. Se ve que es pechuga de pollo cortada en tiras y no una masa de pollo "vetetuasaberdequeestahecha". Venían acompañados de una mostaza a la miel. No eran algo espectacular, podrían ser como los que hago yo en casa. Pero eso no es algo malo, todo lo contrario.


Seguimos con un par de hamburguesas, yo cogí la Peggy Sue a la que le añadí queso y bacón. La Pitiflú se tiró a por la del queso azul, la Mary Lou. Lo que más me llamó la atención es que nos preguntaron como queríamos la carne, no me lo esperaba en un sitio así. Y efectivamente, cuando la trajeron, estaba como la habíamos pedido, poco hecha y casi sangrando. Las hamburguesas no son muy grandes pero es una buena ración, nada de quedarte con hambre.


Realmente ya estábamos bien, pero yo tenía ganas de probar una de sus tartas. Escogí el Brownie con nueces y Crisiscreativa me acompañó con un buen batido de chocolate. La tarta era correcta, servida caliente y con chocolate fundido por encima. Buena, sin ser nada exquisito.


El servicio una maravilla, dos chicos jóvenes que nos atendieron muy bien, siempre con una sonrisa en la boca y cumpliendo con su trabajo con eficacia. ¡Un 10 para ellos!

En total salieron 30€ para dos personas (Chicken Fingers, 2 hamburguesas con extras, tarta, batido y bebida para dos), teniendo en cuenta que los postres los cogimos por gula y ganas de probar y no por que tuviésemos hambre, se puede decir que por 10€ por persona se puede comer bien. Un precio muy interesante sabiendo la calidad y el servicio que dan.

Volveremos.


Este sitio lo tiene todo a simple vista para gustarme y precisamente por eso me pongo más crítica de lo normal y estoy de acuerdo con la mayoría de lo dicho por el pitxiflú verde pero tengo algún que otro resquemor. Para empezar el precio, las hamburguesas están muy buenas pero ¿6 euros y pico por una hamburguesa? me parece un poco subido aunque compensan con unas raciones abundantes de acompañamientos y pizzas a 4 euros. Evidentemente en este local se paga la decoración y el ambiente que muchas somos muy pavas y todavía tenemos en el recuerdo el Peach Peat de "Sensación de vivir" y cuando vemos una jukebox nos ponemos en modo retro. Otra pega que le veo es la poca variedad en las hamburguesas, al final siempre tienes la opción de hacerla a tu gusto pero la oferta inicial me parece excesivamente escueta. Algo que me llamó la atención y que pienso probar en la próxima visita: vi pasar unas patatas fritas de gajo con queso y bacon por encima que tenían una pinta espectacular. En resumen, que pongo pegas por inercia pero volveré, lo tengo muy claro.

Hace ya más de un año una amiga que además es diseñadora (y muy buena) me recomendó esta web. El enlace ha estado guardado durante 12 meses a falta de tiempo para revisarlo, pero ahora, con un poco de tiempo gracias al mes de agosto he podido revisar esta original imprenta online. Moo nos propone una forma diferente de darnos a conocer a través de lo que ellos llaman "printfinnity". ¿Quién dijo que todas las tarjetas tienen que ser iguales?


La actividad principal de Moo se centra en la impresión de tarjetas de visita, pero también ofrece otros formatos como minicards, adhesivos, felicitaciones y postales. Lo que diferencia a esta imprenta online de origen británico, además de su diseño muy bien cuidado, es la posibilidad de que cada una de tus tarjetas sea diferente. Es decir, puedes hacer que todas las tarjetas incluyan tus datos por una cara y que por la otra cada una muestre una imagen diferente. De este modo, tus tarjetas además de un medio para dar tus datos de contacto se puede convertir en un original muestrario de tus productos o en tu portfolio.


Incluso combinando diferentes formatos puedes resolver de una forma muy original la imagen corporativa de tu empresa. Moo incluye en su web gran variedad de ejemplos de diseños ya hechos para inspirarte. Además en caso de tener la creatividad por los suelos, no preocuparse, tienes la opción de elegir packs prediseñados de los diseñadores de Moo y personalizar la otra cara con tus datos. Y si no quieres imágenes, sólo texto también puedes hacerte las tarjetas con su aplicación. Quizás las opciones tampoco sean mucho pero las facilidades que te dan están muy bien, es todo muy sencillo e intuitivo, incluso para alguien que no tenga ni idea de estas cosas.


Por supuesto el packaging de Moo está igual de cuidado que su web. Los sticks por ejemplo se envían al cliente en un bloc, las tarjetas con su tarjetero, etc. Además puedes adquirir tarjeteros y otros accesorios también. Y en cuanto a los precios no son excesivamente caros teniendo en cuenta el servicio que ofrecen y los gastos de envío desde Inglaterra. Un pack de 50 tarjetas a dos caras te puede salir desde 12,75 euros y un bloc de 90 adhesivos por 5,89 euros.


Una vez hecha tu cuenta de usuario en Moo todo es muy sencillo, ellos te van guiando en todo momento, puedes seguir el estado de tu pedido y modificarlo si aún no ha llegado a imprenta, pero si tienes temor y no te atreves a encargar tus tarjetas directamente, siempre puedes pedir un pack de prueba con 10 diseños tuyos para comprobar los resultados. Yo como para estas cosas me caliento mucho, me he saltado este paso pero confío en que todo salga bien y en unos días tener mis tarjetas super personalizadas, ya os contaré cómo resulta la cosa.

A continuación os dejo una muestra de las cosas que se pueden hacer con Moo, pero recordad que tenéis más en su web.






*ACTUALIZACIÓN DEL 19 DE AGOSTO (2010)
En tan sólo 8 días ya han llegado las tarjetas!! Una gozada. Llegan en una caja precintada con una pegatina de Moo y al abrirla encuentras 4 montoncitos de tarjetas (de 50 cada una en este caso) y uno de ellos dentro de una cajita/tarjetero super práctico para llevar unas cuantas sin que se estropeen y de lo más discreto. En cuanto al acabado de las tarjetas, justo lo que yo quería, limpias, papel de calidad con un blanco perfecto, los grises perfectamente definidos y el corte perfecto. En septiembre ya las mostraré junto a mi nueva web...

Ya era hora que la Pitxiflú se hiciese unas tarjetas en condiciones. Desde que tiene intención de hacerlas he visto varias páginas similares a Moo, pero ninguna con tantas posibilidades, normalmente ofrecen diseños cerrados, pocas posibilidades de formatos, etc ... En Moo parece que han visto estas carencias y han atacado por todos los frentes, con ellos se puede hacer casi de todo. Sin embargo lo que me ha sorprendido son los pocos tipos de papel que ofertan. O no he mirado bien o puede que cojeen de ese pie.
El diseño de la página es muy actual y tienen todos los detalles cuidados. Y no solo cuidan los detalles en la web, el tema de los tarjeteros y demás también me ha gustado.

Y ahora habrá que esperar a que llegue el pedido y poder enseñarlas :P

Hemos vuelto de vacaciones y ahora nos toca contaros que hemos comido y bebido durante todo este tiempo. Muchos de vosotros ya sabréis por donde hemos andado y cuales han sido nuestros planes, pero para no anticipar nada iré contando poco a poco.

Nuestro primer destino fue Palma, unos días de relax con amigos de la isla para ir desconectando de la vida en Bilbao y coger fuerzas para el resto de las vacaciones. En nuestro periplo gastronómico por Palma recorrimos diferentes países y continentes con una pequeña paradita en la comida local.


No es que no nos guste la cocina mallorquina, todo lo contrario, aún recuerdo la sepia con sobrasada del restaurante Ca'n Carlos como uno de los platos más sorprendentes que he comido nunca y que varias veces he cocinado en casa. El tema es que en Palma hay muchos restaurantes y tanto a nosotros como a los amigos que nos acogieron nos gusta probar cosas diferentes.

El primer día, nada más llegar nos llevaron a un restaurante japonés. En Bilbao no tenemos mucha variedad de japoneses y cuando viajamos me gusta ir a alguno. En este local tenían un menú del día bastante económico. Yo comencé con un plato de sushi bastante bueno. La Pitxiflú morada eligió una sopa de miso, que pese al calor que hacía ese día estaba muy buena y entraba bien.

De segundos me decanté por un pollo rebozado con salsa picante acompañado de un plato de fideos. El pollo estaba tremendo y no había probado nunca esa salsa. Habrá que investigar más en los japoneses de Bilbao a ver si doy con algo parecido.


Para acabar pedimos un postre, que no estaba en la carta y del que no recuerdo el nombre (me han chivado que el nombre es Kochi o algo similar). Nunca había visto algo así y me resultó muy curioso. Eran unas bolitas hechas a base de coco y dentro tenían una mermelada muy espesa y que casi recordaba a una gominola. Había bolas rellenas de fresa y otras de plátano. Curioso y muy rico, aunque pueden llegar a empalagar.



Ese mismo día cenamos en un restaurante indio, el Namaste, del que guardo muy buen recuerdo pero ninguna foto. Estábamos de vacaciones y parece ser que nuestras neuronas se durmieron a la hora de sacar las fotos. Puedo destacar el pollo tikka-masala y el pan de queso que nos pusieron para untar en las salsas. Las presentaciones de los platos me gustaron especialmente, dejando los guisos en pequeñas cazuelitas de metal en el centro de la mesa para que te sirvieses lo que quisieras.

Al día siguiente seguimos de turismo internacional y nos acercamos a un "restaurante" italiano de lo más curioso. Il Gamberetto no parece un restaurante si no un chiringuito cutre de playa. Además, ya nos habían avisado que no tardarían menos de 45 minutos en servirnos pero que merecía la pena. Así que armándonos de paciencia pedimos unas lasañas como nos habían recomendado y cerca de una hora más tarde nos las trajeron. ¿Que puedo decir? Increíbles. El camarero, un señor italiano bastante peculiar nos comentó, en una mezcla de español-italiano, que se les había acabado la salsa y que por eso habían tardado más. La espera mereció la pena.


La lasaña de espinacas y gambas estaba buenísima aunque le faltaba haberse cuajado un poco más, sin embargo la de boscaiola (champis y bacón) pese a ser más contundente estaba aún mejor. Una delicia. Recomendado para cualquiera que quiera probar auténtica comida italiana al mejor precio.



Para cenar repetimos en un sitio en el que ya estuve hace unos años, aunque habían trasladado el local a la acera de enfrente. El Shu-Bi-Dua es un restaurante danés del que guardaba gran recuerdo por sus albóndigas danesas con salsa y, sobretodo, por su Strogonoff. La memoria no me fallaba y cenamos de lujo, aunque esta vez me fui con mejor recuerdo de las albóndigas que del Strogonoff.
Quizás el local anterior era más "romántico" y acogedor, y el nuevo sea algo más estándar, pero es mucho más grande y tiene dos terrazas bastante majas.



Y tenía que llegar alguna comida típica mallorquina, así que aprovechando que estábamos en Colònia Sant Jordi fuimos a comer unos buenos pescados.
Uno de los pescados tradicionales es el Gallo de San Pedro y lo pedimos en salsa con gambas y almejas. Nos sacaron dos gallos para 3 personas y no conseguimos acabar con ellos. ¡Vaya ración! Espectacular la presentación, exquisita la salsa y muy bueno el pescado. Aunque, por sacarle una pega, yo lo habría hecho algo menos.


La Pitxiflú se comió un lenguado a la plancha con muy buena pinta pero que pecaba de lo mismo que el gallo, demasiado hecho. Quizás en Mallorca es costumbre hacer el pescado más que en Euskadi o quizás ese día tenían mucha gente y no estuvieron finos en cocina, pero no podemos negar que estaba todo muy bueno y que repetiría ese Gallo la próxima vez que fuese.



Evidentemente también hubo buenas cervezas en el Lorien, pomadas en Ca'n Angel y algún Bloody Mary en Puerto Portals , pero eso nos lo guardamos para nosotros :P



Madre mía, cómo nos hemos puesto, lo raro es que no hayamos vuelto de las vacaciones rodando. De nuestro periplo mallorquín me quedo con todo pero no puedo evitar destacar esos Bloody Marys que se han convertido en mi bebida favorita de todos los tiempos: Vodka, salada y picante, lo tiene todo. Los pitxiflús ya experimentaremos con el Bloody Mary casero pero de momento los cócteles de Mallorca divinos de la muerte. Por lo demás decir que da gusto poder tener acceso a tantas gastronomías diferentes en una sola isla. Quizás sea el turismo que provoca que haya más variedad que en otros sitios pero la verdad es que se agradece poder encontrar cocina internacional más allá del típico italiano de franquicia (esos están por todas partes). Claramente, volveremos a Mallorca, a ver si para la próxima sacamos hueco para probar alguna sobrasada.


EDITADO: He hecho algunas pequeñas correcciones que me han hecho llegar sobre los nombres de los sitios.
Ocurre una cosa cuando te vas de vacaciones: además de saber que tarde o temprano tendrás que volver (los pitxiflús ya estamos aquí), en algún momento de tu viaje tendrás que pensar en invertir en recuerdos de la experiencia. Hasta que llegamos a Praga pensaba que no había nada más allá del bolso con el nombre de cada ciudad repetido infinitamente o las camisetas de I love laciudadquetoque, pero me equivocaba. Más allá del souvenir, la empresa Fun Explosive de la mano del artista Jiří Votruba ha conseguido crear un concepto diferente de recuerdo de la ciudad de Praga. La prueba de que un souvenir no tiene por qué ser hortera.


El caso es que aunque me parezcan horribles, soy super fan de las tiendas de souvenir. Me parece muy curioso cómo cada ciudad acaba siendo representada en tazas, delantales, camisetas, etc. No deja de ser su merchandising de cara al resto del mundo y, seamos sinceros, la mayoría de las ciudades no tienen ni pizca de vergüenza. Por eso, me sorprendió gratamente toparme con esta tiendita en Praga. Es una de las que venden los artículos de Fun Explosive.



Fun Explosive comercializa los típicos recuerdo de siempre: tazas, camisetas, posavasos, puzzles, cerillas, mecheros, posters, etc. pero tiene una seña de identidad única y que la hace diferente a todos los demás souvenirs, las ilustraciones de Jiří Votruba. Esos dibujos aniñados representando de forma cómica los diferentes tópicos de la capital checa me parecieron geniales en cuanto los vi. Por supuesto todos los regalitos que la pitxiflú morada ha traído de Praga son de Fun Explosive, por fin unos souvenirs con estilo!! A continuación os dejo alguna de las cosillas que se vinieron en la maleta.







(De este último librito me imagino que os hablará el Pitxiflú verde en algún momento)


Me imagino que no os habréis quedado con el nombre pero Jiří Votruba, este hombre de aquí abajo con cara de checo, es el responsable de todas las ilustraciones. Este artista de 54 años se define como pintor ilustrador y diseñador y la base de todos sus trabajos independientemente del soporte son esos dibujillos alargados que parecen estar en movimiento.



Como pintor, Jiří Votruba ha expuesto alrededor de todo el mundo y es conocido por sus series monotemáticas. Es decir este hombre coge un tema, por ejemplo las piscinas y se dedica a hacer toda una serie de cuadros sobre piscinas, que se le cruza algo por la cabeza pues pinta todo lo que se le ocurre que esté relacionado. Es llamativa una serie que tiene sobre manuales de uso o sobre marcas de consumo, a este último grupo pertenece el siguiente cuadro de nikis de lacoste. Si queréis podéis dar un repaso a sus obras aquí.



Como ilustrador, la mayor parte del trabajo de Jiří Votruba está dirigido a la literatura infantil. Su trabajo más importante es una colección de libros para dar a conocer la ópera a los niños.



Los diseños de Jiří Votruba retratando las costumbres y monumentos de la ciudad de Praga son la columna vertebral de Fun Explosive. Podemos encontrar todo tipo de referencias a la capital checa, desde los dibujos de Kafka hasta los de Mozart, las costumbres cerveceras, las 100 torres,... Todos los tópicos y típicos lugares praguenses tienen su reflejo en estos souvenirs. Podéis repasarlos todos aquí, e incluso encargarlos por Internet si os encapricháis de algún artículo.

Como dato curioso, añadir que este hombre tiene mucho éxito en Japón, más concretamente sus ilustraciones relacionadas con la música clásica. Supongo que habrá que ir a Japón para comprobarlo y ya sabéis que los Pitxiflús hacemos lo que haga falta por nuestros lectores...


Recorrimos muchas tiendas de souvenirs en busca de alguna cosa interesante que traernos para nosotros y para los demás. Todas las tiendas eran iguales y dependiendo de la situación podían variar algo los precios. Al final parecía que siempre entrabas a la misma tienda y siempre tenían lo mismo, que si no habías decidido a comprarlo a la primera, tampoco lo ibas a comprar a la enésima vez que lo veías.
Por suerte nos topamos con esta tiendita en una de las partes más turísticas de Praga. Estaba vacía y tenía pinta de ser diferente. Así que allí entramos y salimos con un buen puñado de recuerdos. La Pitxiflú morada no daba abasto y quería coger de todo; yo también me hubiese comprado alguna otra cosa, pero tampoco hay que gastar por gastar y mi prioridad en este viaje eran otro tipo de compras que ya comentaré otro día.
El libro de cocina checa fue lo único que me compré. En cuanto hayamos hecho algunas de sus recetas lo comentaré en una entrada.
Aunque a la mayoría no os sonará el nombre del artista, estoy seguro que hay un dibujo de Kafka con fondo amarillo que conocéis muchos.