En medio de la avalancha de pilotos y regresos que estamos viviendo y disfrutando estas semanas, hoy nos hacemos eco de una triste noticia y es que hay muchas posibilidades de que no podamos disfrutar de una segunda temporada de Spartacus: Blood and Sand. Hace unos meses ya os hablábamos de esta serie del "género bruto" y de cómo su segunda temporada había sido aplazada por la enfermedad de su protagonista Andy Whitfield, que padece cáncer. En un principio evolucionaba favorablemente pero las últimas noticias señalan que el actor tiene que retomar el tratamiento lo que hace tambalear la continuidad de la serie.




Así como Michael C. Hall, el protagonista de Dexter ha conseguido salir airoso en su lucha contra el cáncer, el protagonista de Spartacus no ha corrido la misma suerte. Por cierto, que ya hemos podido ver el regreso de Dexter, espectacular como siempre. Al conocer la enfermedad de Andy Whitfield, Starz decidió esperar a la recuperación del actor para rodar la segunda temporada de la serie que fue un rotundo éxito en su primera temporada. Mientras tanto se decidió rodar una precuela de la historia de Spartacus centrada en el pasado del resto del reparto para ofrecer algo a los fans en la espera. Llegó un momento en el que se tanteó la posibilidad de que Andy Whitfield pudiese aparecer en algún capítulo y se fijó el inicio del rodaje de la segunda temporada para 2011. Sin embargo, en vista de los últimos resultados médicos esta posibilidad quedó totalmente descartada y la segunda temporada queda en el aire.




Ahora mismo los rumores apuntan en dos direcciones. Por un lado la posible cancelación, ya que la cadena se comprometió a esperar a su protagonista o su sustitución por otro actor. Esta última opción es bastante arriesgada porque Andy Whitfield encajaba perfectamente en el papel y no sería fácilmente reemplazable además de resultar algo "sucio" dadas las delicadas circunstancias.




Una lástima, pero parece que sólo nos queda esperar y cruzar los dedos para que Andy Whitfield se recupere y pueda haber una segunda temporada con el actor al frente del reparto. En mi opinión, casi preferiría que cancelasen la serie antes que sustituir a su protagonista, entre otras cosas por respeto al actor. Sin embargo, ya sabemos cómo funcionan estas cosas y no sé si la cadena preferirá intentar aprovechar el tirón de la serie buscando un sustituto. En cualquier caso estaremos pendientes de lo que ocurra con la esperanza de volver a ver a Spartacus sobre la arena.

Poco se puede decir, es una pena por el chaval y también por la serie. Si por mi fuese, esperaría a ver como va a la recuperación de Andy antes de tomar ninguna decisión. Cancelar la serie después del boom que tuvo en su primera temporada o cambiar de protagonista no me parecen buenas decisiones. ¡Suerte a Andy!

Y llegó el día de embotellar.
Han ido pasando los días desde que empezamos con todo esto y el proceso ha ido según lo previsto, así que espero que al final tengamos una cerveza potable que no nos lleve al hospital en medio de la noche.


Os cuento como ha ido todo.

Una vez cerrado el cubo de fermentación con todo el mosto preparado, había que esperar a que la levadura actuase y empezase a fermentar. En menos de un día, la válvula empezó a burbujear mucho y a través del plástico del cubo se veía como se iba formando una capa de espuma a causa de la fermentación. Esto duró algo más de 24 horas y luego la frecuencia de burbujeo disminuyó considerablemente, hasta hacerse casi imperceptible a los dos días.

Pasados 6 días desde el inicio, parecía que podía embotellar porque ya la válvula no tenía nada de actividad, pero medí la densidad con una muestra de la bebida y me marcó 1015, un valor por encima de lo esperado. Así que decidí esperar un día más.


Así que a la semana exacta volví a tomar la densidad y esta vez dio 1012, algo más próximo a lo que las instrucciones recomendaban para que las botellas no estallasen a causa de la presión. Entonces había que preparar todo para el embotellado. Para ello usé el otro cubo que venía en el kit que simplemente sirve como ayuda para embotellar. Como no interesa remover la levadura y los posos del fondo del otro cubo, lo mejor es pasar el mosto al cubo de embotellado y desde ahí llenar las botellas.

Primero llené el cubo de embotellado de agua y los polvos esterilizadores, metí dentro todos los instrumentos a usar y dejé actuar unos 15 minutos. Llené las botellas con la misma solución y las dejé también unos 15 minutos. También esterilicé las chapas, aunque no sé si era necesario. Luego vacié todo, el cubo y las botellas y dejé secar un rato. Seguramente lo más complicado que he tenido que hacer durante este proceso, sea poner 40 botellas boca abajo sobre la mesa, todo un ejercicio de equilibrio que seguramente no hiciese falta y del que prescindiré la próxima vez.


Lo próximo era trasvasar la cerveza (¿o aún no es cerveza?) al otro cubo. Como el de fermentación ya lo tenía en alto, no me hizo falta moverlo de sitio, así evitaba que la levadura del fondo se moviese. Tuve cuidado de mantener el tubo que usé para trasvasar en el fondo y que no se removiese mucho el líquido porque, según las instrucciones, no interesa que se oxigene en este momento.


Una vez trasvasado, me llevé el cubo a la cocina donde ya tenía las botellas preparadas. Pero antes de llenarlas, había que echar el azúcar que la levadura se encargaría de transformar en alcohol y gas (CO2). Así que puse agua a calentar en un cazo y añadí el azúcar. Creo que fueron 100gr para los 20 litros de cerveza que iban a salir. Una vez que el agua con el azúcar estuvo unos 10 minutos hirviendo lo dejé enfriar un poco y luego lo añadí al cubo. Revolví bien, pero con cuidado de no tocar el fondo por si al trasvasar la cerveza se había colado algún poso. El cubo marcaba 21 litros.

Y ya estaba todo listo para embotellar. Me tiré al suelo y con ayuda del tubo fui llenando todas y cada una de las botellas. Cuando acabé, tocaba cerrarlas. Por suerte unas pocas tenían tapón de cerámica y era bastante cómodo, sin embargo las que iban con chapa normal costaron un poco más. La herramienta que viene para cerrarlas funciona bien, pero cuando tienes que tapar 30 botellas se hace un poco cuesta arriba. En total han salido 41 botellas de medio litro, así que 20 litros y medio de cerveza, no está nada mal.


Ya está todo. Ahora las tengo guardadas en un armario que está a una temperatura de 22 ó 24º, ahí las dejaré un par de semanas y luego ya al frigo otras dos semanas entre 10 y 12º. Después vendrá lo mejor, probar y ver si realmente ha merecido la pena. Aunque me da que con tantos amigos y familiares a los que hay que darles alguna botella, nos van a quedar dos o tres botellas para los Pitxiflús. Ya os contaremos que tal ha ido el experimento.

Esta vez no me acompañó ninguna cervecita, pero si algo de música cañera para ambientar. ¡Grandes estos vikingos!

Yo no pude ver el proceso en directo pero el Pitxiflú verde inmortaliza cada momento para poder verlo, así que me puedo hacer a la idea de la odisea. Ahora sólo queda lo más "fácil", esperar. Y un detalle que para mí es muy importante, las etiquetas. Ya diseñé unas pero el tema es que están impresas en un papel que en cuanto se moje lo más mínimo se van a echar a perder. Hemos estado investigando y hemos localizado una tienda online australiana que las hace pero no estaría mal encontrar alguna más cercana. ¿Alguien tiene idea de dónde podríamos hacerlas buenas, bonitas y baratas?

Hoy toca un poco de autopromoción. Como muchos ya sabréis soy diseñadora gráfica y web y mi principal forma de comunicación es mi página web. Creé crisiscreativa.com hace un par de años en un principio para buscar trabajo como diseñadora, pero en este tiempo las vueltas de la vida (y de la crisis) han hecho encaminar mi carrera hacia el trabajo freelance. Este giro necesitaba tener su reflejo en la web. Este es uno de los motivos del rediseño de mi web pero no el único, el mundo del diseño evoluciona constantemente y a diario surgen nuevos avances y tendencias en el diseño web, como profesional tenía que demostrar que crisiscreativa está al tanto de esas novedades e integrarme de lleno en las redes sociales. Hoy os contaré los entresijos de esta renovación integral.




El diseño:
Tenía claro que si el objetivo de mi nueva web era ofrecer mis servicios como freelance, tenía que mantener un diseño muy sencillo, transmitir la idea de que el cliente es el protagonista, ya sea empresa o particular, y no intentar destacar mi propia identidad. Por ese motivo dejé el rojo a un lado y me incliné por el blanco y negro, el color lo guardo para mis clientes.
He mantenido el logo que creé hace dos años y que ya es reconocible para mucha gente. En cuanto a las imágenes, todas ellas tienen algún significado que alude al término crisiscreativa y también en blanco y negro porque las imágenes más importantes son las de mis trabajos. La elección de las tipografías, por su parte, no ha podido ser más sencilla, una helvética y la Inconsolata, más que nada para poder poner en práctica el servicio que desde hace un tiempo ya ofrece Google Font API para poder utilizar otras fuentes además de las standard para diseño web. Os animo a probarlo.




Secciones:
Esto es algo que se mantiene. Me gusta la idea de que todas empiecen por C, es una forma de personalizar mis secciones. Todos los diseñadores parece que contamos más o menos lo mismo pero las secciones de todos no tienen por qué ser igual. Por eso desde mi web invito al usuario a conocerme, curiosear, contactarme e incluso comprar si le apetece.




Book de trabajos:
Seleccionar aquellos trabajos que quieres enseñar siempre resulta complicado. A veces haces cosas para un cliente de renombre pero por gajes del oficio tú no estás al 100% convencido con el resultado final. ¿Qué prima en esos casos? ¿el prestigio del cliente o la calidad del trabajo? eso depende mucho de cada diseñador. En mi caso incluyo muchos trabajos que igual se quedaron a las puertas pero de los que estoy orgullosa y representan mi estilo mucho más que otros. El mayor reto para esta nueva etapa de crisiscreativa.com es el mantenimiento y actualización constante de esta sección. Al fin y al cabo, tengo la experiencia de este nuestro Pitxiflú, que aunque no sea estrictamente parte de la web es un apéndice de crisiscreativa y un complemento fundamental que me ha enseñado la importancia de actualizarse continuamente por mucha pereza que pueda dar en algunos momentos.





La tienda:
Hasta ahora la tienda que tengo alojada en Spreadshirt, era un simple enlace dentro de la web, pero ahora está completamente integrada. Siempre ha sido una especie de "extra", ya que como os imaginaréis no recibo muchos pedidos pero es algo que me gusta y pienso que era necesario que formase parte de crisiscreativa. Una forma más de "complicarme" la vida y buscar nuevas áreas por explorar como puede ser la venta de camisetas online.




Contacto:
Una parte fundamental y que tiene que ser fácil por encima de todo. Además del correo electrónico y el clásico formulario (que incluye código de verificación para que no me llegue spam) e incluido un módulo de Skype. A día de hoy muchas agencias y, sobre todo las más punteras, se comunican a través de este servicio. En su propia web puedes encontrar estos módulos para indicar a tus visitantes si estás conectado y que directamente puedan contactar contigo. Funciona a las mil maravillas, y es la forma más inmediata de contactar conmigo.




Redes sociales:
Hoy en día una web en cualquier ámbito tiene que tener su soporte en las redes sociales. Crisiscreativa tiene su propio Facebook, su Twitter de rigor, acceso a Linkedin y a mi perfil de Domestika donde, además, incluyo algunos de mis trabajos. El mantenimiento de todas estas páginas requiere su tiempo y dedicación ya que no basta con darse de alta, así que otro punto más para mi lista de deberes, mantener al día todas mis redes. Y por supuesto, junto a estas, el icono de Pitxiflú, no es una red social pero es otra parte de mi perfil que creía que tenía que tener su sitio permanente en la web.




Y esto es todo, la verdad. Al rediseño de la web le ha acompañado el diseño de mis tarjetas, plantillas de presentaciones, curriculum, presupuestos, etc. porque siempre he dicho que las cosas o las haces bien o no las haces. Esto incluye una newsletter con el anuncio del "nuevo formato" de crisiscreativa que os dejo a continuación. Así que ya sólo queda esperar a que crisiscreativa funcione y, sobre todo, que os guste. Espero críticas de todo tipo, de las buenas para subirme la moral y de las más sinceras para corregir lo que haga falta, así que no os cortéis y contadme vuestras impresiones.




¿Que se puede decir ante tal despliegue de diseño, creatividad, innovación y buen hacer?
La web ha quedado muy bien y mejora, con mucho, la anterior. Especialmente destacaría el cambio de Flash por algo más usable y accesible como el HTML + CSS. Esto le hará ganar en facilidad de uso y probablemente en posicionamiento web. También quiero destacar la sección Curiosea, donde ha mejorado mucho la presentación de los trabajos, siendo estos los protagonistas de la web. ¡Y que trabajos!
Lo del Skype también es un puntazo.
Y porque muchos no habéis visto las tarjetas, las hojas de presupuestos, etc ... La papelería que se ha currado es una pasada.

Espero que a todo el mundo le guste como me ha gustado a mi.

Ahora queda lo más duro, seguir trabajando, mantenerse al día con las novedades (quién sabe si la próxima web de crisiscreativa será en HTML5 y CSS3) y actualizar esas redes sociales para seguir informando de lo que se cuece dentro del mundo de Crisiscreativa.

Y ayer llegó el día. Me encanta la cerveza, cada vez voy probando más estilos y poco a poco voy aprendiendo más de sus formas de elaboración, su historia, etc ...


Sin embargo hay un par de cosas que hace tiempo que tengo ganas de hacer. Una de ellas es ir a algún curso para aprender a realizar catas, interpretar olores, colores y sabores, diferenciar estilos, formas de elaboración y demás cosas que pueden hacer que tomar una cerveza sea aún más enriquecedor. La otra tarea pendiente es hacer cerveza en casa o homebrewing. ¡Y en ello estoy! Crisiscreativa me regaló un kit básico para la elaboración de cerveza casera hace unos meses y después de pasado el calor del verano, las vacaciones y fiestas y una vez que ya he vuelto a la rutina diaria es hora de ponerme manos a la obra.

El kit es básico, para hacer unos 20 ó 21 litros de cerveza cada vez. Lo indispensable del kit es el cubo de fermentación, el grifo, la válvula de fermentación, el tubo para trasvasar el líquido, el tubo para embotellar, el termómetro y el densímetro. Como elementos no tan importantes viene con chapas, instrumento para cerrar las chapas, cubo de embotellado, cepillo y paleta para remover.
Como ingredientes venía un pack para hacer una cerveza Ale rubia y normalita, con la malta ya preparada, el lúpulo y la levadura.

Ya veremos a que sabe ...

Los pasos a seguir ayer eran bastante sencillos: esterilizar, cocer la malta, añadir lúpulo, enfriar el líquido, añadir la levadura y meter todo en el cubo de fermentación. Pero os voy a contar todo paso a paso:

Esterilizar


Lo primero que hay que hacer es limpiar y esterilizar todos los instrumentos que vamos a usar durante el proceso. No sé si me pasé, pero esterilicé hasta las ollas en las que iba a hacer la cocción, aunque luego tuviesen agua hirviendo.
Para ello llené uno de los cubos con agua caliente, añadí un poco de CHEMIPRO OXI que es un esterilizador. Dentro del cubo metí todos los instrumentos a usar y además también puse agua con el esterilizador en las ollas. Dejé unos minutos para que actuase y luego aclaré y escurrí todo.

Cocer Malta y Añadir Lúpulo


El kit viene con 3 Kg de malta en dos latas. La malta es un producto muy espeso que necesita bastante agua para poderse cocer bien. En las instrucciones recomendaban una olla de 8 o 10 litros de capacidad, como no la tenía, usé dos ollas de 6 litros. En las instrucciones ponía que no había problema mientras se hiciese todo a la vez.


Así que puse las ollas con algo más de dos litros de agua a hervir y mientras se calentaba, puse las latas en agua caliente para que la malta se disolviese un poco y fuese más sencillo manipularla. Una vez que el agua estuvo hirviendo, eché una lata en cada olla y dentro de las latas eché un poco de agua caliente para poder aprovechar todo lo que quedaba dentro. La bolsita de lúpulo la eché en una de las latas. En total las ollas estuvieron hirviendo unos 15 minuto. Unos tres minutos antes de acabar les añadí el contenido de las latas con las sobras de malta y el lúpulo. Una vez acabado el hervido, retiré el lúpulo para que no quedase muy amarga (aunque mi intención ha sido que quede algo más amarga que lo que indicaban las instrucciones).

Enfriar Líquido

Este paso es importante y hay que hacerlo lo más rápido posible para evitar que el mosto pueda contaminarse y estropearse. Yo tenía preparada la bañera con agua fria y unos hielos. Mientras se enfriaba lo iba removiendo con la pala para acelerar el proceso. Con 15 minutos bastó para que bajase a unos 25º. Después lo vertí todo en el cubo de fermentación. Según las instrucciones había que hacerlo desde cierta altura para que el líquido se oxigenase y así lo hice.

Añadir Levadura

Mientras se enfriaba el mosto herví un poco de agua, la eché en un vaso y esperé a que se enfriase hasta los 27º. Una vez llegada esa temperatura añadí la levadura y tapé el vaso.


Pasados algo más de 15 minutos la levadura empezó a fermentar, la masa aumentaba y burbujeaba, así que la añadí al cubo de fermentación y estuve unos cuantos minutos removiendo para integrar bien la levadura y para oxigenar algo más la preparación.



Cubo de Fermentación

El último paso del día. Cerra el cubo, ponerle la válvula de fermentación, añadirle un poquito de agua y ..... a esperar. Lo he puesto en un rincón de la casa fresco (a una temperatura constante entre 20º y 22º) y con poca luz. Tomé una pequeña muestra para medir la densidad y esta me salió 1040.


Se supone que en 24 o 48 horas la válvula tiene que estar burbujeando por efecto de la fermentación y la expulsión de CO2. Y si todo va bien, en una semanita, más o menos, a embotellar. Ya os iré contando que tal va la cosa.

Para todo el proceso tardé dos horas y cuarto. Supongo que la próxima vez iré algo más rápido. Si todo ello lo acompañas de buena música y una cervecita rica, se hace más llevadero y más divertido.



De momento el resultado es que tenemos un cubo fermentando en el salón, esperemos que una vez acabado el proceso sea bebible. La verdad es que de primeras puede parecer un proceso muy laborioso pero una vez cogido el tranquillo creo que es una forma de tener cervecita casera cada cierto tiempo y poder experimentar con más ingredientes. De momento, el kit es de principiantes, cuando el Pitxiflú verde adquiera la categoría de maestro cervecero ya hará cosas más rarunas, eso seguro. Así que nada, os tendremos informados de cómo evoluciona el asunto en próximas entregas, a ver si le sale buena y montamos una microcervecería en casa :P

Desde el día 2 de septiembre y tras muchas noticias al respecto, habemus Zara online, tal y de lo que ya os hablamos hace unas semanas aquí. Evidentemente, el tan esperado desembarco en la red del gigante Inditex tenía que cumplir con las expectativas de los usuarios y en un primer vistazo creo que lo han conseguido. Podemos decir que la tienda online de Zara cumple su función (comprar en Zara desde casa) manteniendo su imagen y haciendo la experiencia de usuario/cliente muy pero que muy fácil. ¡Qué peligro para las que somos de ratón flojo!



A diferencia de Mango, que siempre ha tenido dominios diferentes para la web corporativa y su tienda online, Zara ha mantenido el zara.com para alojar la nueva plataforma. Quizás en este punto señalar que no está muy bien indicado, porque mucha gente se sorprenderá de poder comprar las prendas de Zara cuando no aparecen las palabras tienda, shop, o similar por ningún lado. Lo único que tenemos es una pequeña bolsita de la compra. De todas formas simplemente pinchando en cualquiera de las secciones vemos que todos los artículos se pueden adquirir por Internet. Esta era mi primera y yo creo que única pega, porque a partir de aquí me encanta la sencillez para organizar los artículos, un diseño básico donde los haya y la facilidad para realizar las compras.



Una de las peculiaridades que incluye Zara en cada uno de sus artículos (otras tiendas también lo hacen) es añadir aquellas otras prendas o accesorios recomendados para combinar con dicho artículo. Algo que siempre viene bien si estás un poco perdido. Por lo demás el funcionamiento muy básico: elegir prenda, color (si hay opción), talla y a la cesta. Para proceder con el pedido hay que estar registrado, un formulario básico y ya podemos comprar, por supuesto, sin perder los artículos que ya teníamos en la cesta.



Zara ofrece dos modalidades de pago: con tarjeta o Paypal y lo mejor, varias formas de envío. El envío ordinario a tu domicilio sale por unos 4 euros y tarda entre 2 y 3 días laborables. Si tienes prisa, tienes la opción de envío express con lo que en uno o dos días lo tendrás en tu casa. Y la mejor opción (si no tienes prisa, claro) pedirlo que te lo envíen a la tienda más cercana por 0 euros, con lo que tardará entre 3 y 5 días pero te saldrá igual que si te lo hubieses comprado en tienda. En cualquier caso podrás efectuar las devoluciones en cualquier tienda física de Zara con lo que te ahorras los gastos de envío para devolverlo si no te gusta. Muchos pensarán que es más sencillo comprar directamente en las tiendas, pero a todos nos ha pasado ver algo un día y cuando volvemos a por ello o no queda tu talla o ya no está. Con esto te ahorras ese paso y si has dejado algo escapar y luego te arrepientes siempre puedes comprártelo cuando llegues a casa.




Con el estreno de la tienda online, Zara ha adaptado su aplicación para el iPhone para que se puedan realizar compras también desde el smartphone de apple y desde el iPad. He podido echarle un vistazo en el iPhone y la verdad es que esta aplicación tiene mucho más sentido que la anterior, la tienda está perfectamente implementada y además hay un localizador de tiendas. Sencilla e intuitiva. Tampoco esperaba menos porque teniendo en cuenta el dineral que mueve el señor Ortega, cualquier mínima pega me parecería una vergüenza.




Y ya para terminar, una cosa que no he visto anunciada en ningún sitio y que me ha llamado la atención. ¿Zara ha vuelto a cambiar de logo? No sé si ha sido ahora o hace tiempo. Ya os habréis fijado que cada cierto tiempo el logo de Zara, al igual que sus establecimientos, sufre ligeras modificaciones. El último parece ser un cambio de tipografía hacia una serif más marcada y cuadriculada. ¿Se nota la diferencia no? Me imagino que tiene que haber por ahí, algún sitio donde recopilen la evolución de la marca en los últimos años, si alguien sabe algo del tema por favor que nos lo cuente. A continuación el antes y el ahora:





¡¡PayPal!! GRACIAS. Menos mal que no les ha dado por poner ClickAndBuy.
Con lo que he podido ver, la web es sencilla, intuitiva y con un diseño elegante. Me ha gustado mucho más que otras tiendas del estilo, aunque no he llegado a probar el proceso de pago, que muchas veces es el punto más farragoso de este tipo de aplicaciones. Se puede decir que han llegado tarde, pero cuando han llegado lo han hecho a lo grande.

De todas formas no creo que compre ahí nunca, es raro que me coja algo en Zara, pero después de ver lo que ofrecen para la próxima temporada prefiero dejárselo a los que les guste el rollo metrosexual/gay. No he sido capaz de encontrar unos vaqueros (perdón, "jeans") que no marquen el paquete o los gemelos o el culo o los muslos. Me debo estar haciendo mayor ...

Ya ha pasado una semana desde que acabó la Aste Nagusia de Bilbao, las mejores fiestas del mundo (por si alguien lo dudaba). Como somos unos grandes vividores estuvimos los nueve días por Bilbao, ya fuese de día, de tarde, de noche o de madrugada. Muchas txoznas, muchos pintxos, mucha cerveza, mucha fiesta y mucha música. Teníamos que tomar un descanso y disfrutar algo más relajadamente, así que como son típicos los menús de Aste Nagusia en casi todos los restaurantes de la ciudad, nos fuimos a cenar al restaurante In & Out.


Ya hablamos del In & Out cuando el concurso de Pintxos de Bizkaia. Tienen buena barra de pintxos, menús diarios y de fin de semana, selección de vinos y, sorprendentemente, cervezas. Creo que tienen toda la variedad de La Zaragozana, cosa que se agradece porque tienen unas cuantas cervezas interesantes y así salimos de las Amstel, Cruzcampo, Heineken y compañía.

Desde aquel concurso de Pintxos hemos vuelto alguna otra vez y en una de las últimas visitas vimos los menús que ofrecian para la Aste Nagusia y, visto que pintaba bien y con un precio asequible, reservamos para cenar un día a falta de concretar el menú que tomaríamos.

Ofrecían dos menús, de 30 y 25€ cada uno. Elegimos el de 25€, no por el precio, si no porque nos gustaba más. En el precio estaban incluidos un entrante frio, otro caliente, pescado, carne, postre, pan y vino. Completito y con buena pinta.


En vez de beber el vino del menú pedimos un blanco y nos sirvieron un albariño, Mar de Frades. Encantados. Como curiosidad, en la etiqueta de la botella hay una pequeña marca que cambia de color cuando la temperatura para tomar el vino es la adecuada. ¡Toma innovación!

Empezamos con un salpicón de marisco. Sencillo y fresquito, perfecto para ir abriendo el apetito.


Continuamos con un salteado de setas y hongos acompañados de un arroz basmati al romero. Buenísimo, me encantó el toque de romero y los hongos estaban deliciosos.


Aunque en el menú aparecía como pescado un rape a la marinera, nos comentaron que a última hora habían cambiado y nos sirvieron un bacalao acompañado de piperrada. Me apetecía el rape, ya me había hecho a la idea y hacía tiempo que no lo comía. Pero el bacalao estaba muy bueno y no desmereció para nada.


Y llegó el plato estrella. Rabo de buey estofado, sin hueso y desmigado. No soy muy amigo del rabo, esa gelatinosidad me suele echar para atrás, pero últimamente me estoy acostumbrando a comerlo en algunos pintxos y tengo que admitir que el sabor me gusta cada vez más. Y en este caso, al venir sin el hueso y ya desmigado tenía una pinta muy apetecible, y así fue. Exquisito, con una salsa muy rica. Quizás un poco corto de ración, pero ya se sabe que somos de buen comer y a veces no tenemos fondo.


Para finalizar, uno de los postres estrella de la cocina vasca, Goxua. Servido en copa, con el bizcocho abajo y la crema por encima, pero sin azúcar quemado. Muy rico y el broche perfecto para acabar la cena.


En resumen, un buen menú por un precio ajustado (teniendo en cuenta la semana en la que estábamos), buenas raciones y buen trato. No sé que tal les habrá ido, nosotros estuvimos entre semana y no había mucha gente. Espero que los fines de semana tuviesen más movimiento.

A ver si volvemos pronto que tengo ganas de probar la Ambar Caesaraugusta.


In&Out
c/ Gregorio de la Revilla, 3
48011 Bilbao
Tlfn: 944 050 823



La verdad es que la cena fue espectacular sobre todo por la relación calidad-precio. Es difícil encontrar menús de tanta calidad por tan poco (es más fácil encontrarlos caros y sin más). El plato estrella sin duda fue el rabo que comimos en un visto y no visto, bueníiisimo. Por sacar alguna pega que el tiempo entre plato y plato se acabó alargando un poco pero la calidad de la comida compensó con creces la espera. Sobre la falta de gente, creo que este bar todavía no es muy conocido y mucha gente no sabe lo que se va a encontrar teniendo en cuenta que anteriormente era un bar de platos combinados y pintxos morunos. A mí las veces que he estado me ha gustado mucho, así que espero que tengan suerte y consigan mantenerse y hacerse un nombre en la zona.