¿Cuándo es conveniente cambiar la imagen de una marca? ¿Hay que renovarse a cualquier precio? Las grandes marcas realizan cambios en sus logos continuamente. En los últimos años la mayoría y puede que las más acertadas han ido estilizando sus logotipos al son de los nuevos tiempos: un toquecito 2.0 por aquí, un reflejo por allá, tipografía más modernilla... pero siempre manteniendo la identidad que les encumbró y que les hace reconocibles ante sus consumidores. Ahí están CocaCola o Lucky Strike que apenas han modificado su logotipo en 50 años. ¿Significa esto que las que tienen que cambiar no tenían logotipos sólidos y resistentes al paso del tiempo? No creo que sea esa la cuestión, muchas veces los cambios responden a cambios de orientación, de propietarios o simplemente a cambios de gustos. Y en este proceso hay marcas que se tiran a la piscina y deciden un cambio radical. Los ejemplos más recientes el de Gap y el de MySpace. En el primer caso les ha salido el tiro por la culata y en el segundo todavía está por verse. En cualquier caso, demos un repaso a esta cuestión que es más que interesante: ¿Renovarse y/o morir?



El caso de Gap ha iniciado la polémica sobre los cambios de logotipo. Gap es una firma de ropa estadounidense cuyas sudaderas habréis visto en un montón de películas (la última "The social network" por ejemplo) y que tenía un logo totalmente asumido por la sociedad americana. El pasado mes de septiembre anunciaron en su Facebook el cambio de logotipo y la que les cayó no tiene nombre. La verdad es que por mucho que me gusten los logos en helveticas y ariales, no tiene ningún sentido cargarse la identidad y entidad de un logotipo como el de Gap cambiándolo de esta forma. Y eso sin hablar del cuadrado azul. En fin, una cagada de proporciones megalíticas. Sin embargo, si algo hay que decir en favor de Gap es que han sabido asumir la mala acogida del cambio y todo se quedará en una anécdota porque ya han anunciado que el logo de siempre se queda como si de un mal sueño se tratara todo lo ocurrido en las últimas semanas. Si algo se puede aprender de este caso es que las redes sociales están para usarlas. Si Gap hubiese cambiado directamente su logotipo de un día para otro, habría sido un desastre, en cambio, el acierto fue consultarlo con sus consumidores y además asumir y hacer caso a su juicio.


En los últimos días nos encontramos ante la posibilidad de un nuevo "caso Gap". Realmente no creo que llegue a tanto porque a mí me gusta pero tiempo al tiempo. Estoy hablando del nuevo logo de MySpace. Personalmente me encanta la idea de que el nuevo logo sea personalizable por cada usuario. Un sencillo My seguido de un icono de espacio, serán la base para que cada usuario personalice el logo en su perfil. Me gusta la idea por su simplicidad y la forma en la que pretende implicar a los usuarios, sin embargo, tal y como ya se está comentando en la red el riesgo de ridiculización es muy alto. En su vídeo de presentación de la nueva imagen de MySpace salen bonitas y cuidadas imágenes pero ¿qué ocurre si un usuario decide poner su miembro en el espacio? Que nos conocemos y es algo que ya habrá pensado más de uno. Pues la verdad es que no sé cómo controlarán estas cosas o si lo harán pero me parece un interesante caso a seguir a partir de su implantación ¿tendrán que censurar los logos "inapropiados"?


En mi opinión el cambio siempre es conveniente, aunque a veces el problema radica en el enfoque de ese cambio. Hay casos en los que cambiar el logotipo es un error porque ya está asentado en la memoria colectiva de los consumidores, se pueden realizar ligeras modificaciones pero manteniendo la esencia de la marca y quizás hacer más hincapié en el resto de la identidad. Sin embargo, esto no es una ciencia exacta y en otros casos no hay nada como reinventarse para abrirse nuevos mercados y satisfacer a los de siempre por partes iguales. Por ejemplo, Zara cambia continuamente de tipografía sin que nadie lo aprecie pero ese cambio acompaña los cambios en sus tiendas y en las tendencias de la moda. Son cambios casi imperceptibles pero que están ahí y hacen que la firma no quede anticuada. Otras marcas como Apple han dado un cambio radical en algún momento pero a mejor de tal forma que la nueva imagen supera a la anterior y se implanta de forma automática entre sus consumidores. Y es que inevitablemente el veredicto de si un cambio es bueno o malo, como siempre, está en manos de las masas.

Si como a mí os gusta ver cómo evolucionan las marcas y profundizar en ese "antes y después", os recomiendo este blog en el que siguen estos cambios y podéis estar al tanto de la actualidad en lo referente a evolución de marcas.

Cada vez me fijo más en los logos, supongo que por influencia de la Pitxiflú. Pero sigo sin ser capaz de darme cuenta, sin que me lo digan, de los cambios de logo de Zara. Supongo que tendrán su sentido y estará todo super estudiado, pero yo no encuentro ninguna razón para que cambien el logo tan frecuentemente y tan mínimamente.
Dejando a un lado el caso específico de Zara, creo que una renovación de logo si puede venir bien, pero claro, siempre si mejores o superas el anterior. Es más, creo que hay veces en que ese cambio es necesario si no se quiere dejar un logo desfasado. Ejemplos como Apple, Microsoft e, incluso, Google demuestran esto. He encontrado esta página en la que vienen evoluciones de logos de diferentes compañías tecnológicas. Bastante interesante.

Joe Bonamassa volvió a dejarnos alucinados con su blues rockero y cañero. Tan joven y ya es uno de los más grandes.

El concierto programado en un principio en el Teatro Campos Elíseos fue trasladado a última hora al Kafé Antzokia por problemas de sonido. Por suerte nos enteramos a tiempo y no nos quedamos con cara de tontos delante del Campos Elíseos.


Os cuento como fue, pero tengo que adelantar que salí "ojiplático".

El cambio de sala no me gustó, pasamos de un teatro cómodo, sin tabaco y con un grandísimo sonido a un recinto clásico de Bilbao a reventar, con un escenario bajo y todo lleno de humo. Evidentemente para un concierto de Heavy elijo el Antzokia, pero para uno de este estilo, y habiéndole visto ya en esa sala, hubiese preferido un teatro.
Esperemos que arreglen esos problemas de sonido que tienen (o que tienen los vecinos) y se puedan volver a celebrar conciertos en el Teatro Campos Elíseos.

Y vamos al concierto, unas dos horas casi sin interrupciones del mejor blues rock que se puede escuchar en estos días durante las cuales desgranó unos 16 o 17 temas. Una interpretación majestuosa, guitarreo sin fin, feeling increíble, público boquiabierto y despliegue brutal de diferentes modelos de guitarra. Poca cháchara y mucha música.

Como una auténtica estrella de rock, apareció ante el público y comenzó con el set-list. Una, dos, tres y hasta cuatro canciones sin descanso, con una banda magnífica siempre por detrás dejándole ser el protagonista. Temazos como So Many Roads, So It's Like That, ...


Mucho más delgado y mucho más activo que hace dos años. Se le nota la experiencia pese a tener solo 33 años.

Por fin respiró, saludó, comentó el cambio de sala y a seguir con más temas: When the Sun Goes Down, Steal your heart away, ...

Si para entonces ya se había metido a todo el público en el bolsillo, continuó con lo mejor del concierto. Cogió la guitarra acústica y nos entregó los mejores 15 minutos acústicos que he visto nunca. En ese tiempo fue capaz de pasar por varios estilos, tocar Woke un dreaming, ponernos los pelos de punta con los pasajes más tranquilos, hacernos saltar con otros más cañeros, pero el momento mágico de la noche fue el punteo que realizó a un ínfimo volumen bajo el silencio sepulcral de la audiencia. Pocas veces he visto estar tan en silencio a la gente en un concierto. Auténtico éxtasis musical.

Por si alguien quiere verlo, aquí dejo el video del mismo momento en el concierto de Madrid:




No recuerdo el orden de los temas, pero puedo decir que otros de los momentos épicos de la noche fuero The Ballad of John Henry y Sloe Gin, dos temas que dan para mucho en directo y que Joe los aprovecha increíblemente bien.

Obviando el interludio acústico se puede decir que el concierto fue de menos a más en cuanto a intensidad, aunque también he de decir que me gustaron más los temas de la primera parte del concierto que los que dejó para el final. Simplemente por preferencias, no porque él bajase el nivel, todo lo contrario.


Durante toda la noche hizo uso de un instrumento poco usual y que no sé como se llama. Se compone de un pedal para la guitarra y una barra de metal vertical. Según acercaba la mano a la barra de metal, ésta hacía vibrar las notas de la guitarra. Algo extraño pero que realmente quedaba muy bien y le daba un toque diferente al sonido.

Como curiosidad, al final no sé si llegó a sacar 9 o 10 guitarras diferentes. Se ve que económicamente le va bien al tio XD

Puedo decir que he visto a bastantes guitarristas, pero lo de este tio es de otro mundo. ¡Grande entre grandes, rey de reyes!


PD: Por si alguien se lo preguntaba, no tocó ningún tema de Black Country Communion, ese grupazo que ha formado recientemente junto a Glenn Hughes y cuyo disco recomiendo encarecidamente a todo aquel que le guste el rollo que se llevan estos dos. Rock de calidad y sin chorradas.

Por desgracia poco puedo decir de este concierto más allá de que sonaba bien porque no vi nada y eso que yo no soy precisamente pequeña. No es la primera vez que "sufro" un concierto abarrotado en el Antzoki pero quizás otras veces hemos conseguido situarnos mejor, esta vez fue completamente imposible ver nada. Tras una hora autoinflingiéndome una tortícolis me resigné a que no iba a poder ver nada y dejé de intentarlo. Está claro que a muchos les bastará ir a un concierto para oírlo pero personalmente yo cuando pago una entrada además de escuchar el directo quiero verlo que si no me quedo en casa y me pongo unos vídeos en YouTube. Y todo esto no habría ocurrido si el concierto se hubiese mantenido en el Campos Elíseos que de hecho fue lo que me animó a ir porque ya había visto a Bonamassa en el Antzoki y me conozco la sala cuando está tan llena. Así que nada, resignación.

Ya hace un mes que comenzó oficialmente la temporada de series y hasta ahora he estado revisando los pilotos de esas nuevas series que intentan hacerse un hueco en un panorama televisivo bastante copado. El retomar series sin las que ya no puedo pasar como Dexter o Weeds (ambas monstruosas y geniales a partes iguales) pone el listón muy alto a las nuevas producciones pero el vicio del seriófilo se alimenta también de sangre nueva, así que había que dar una oportunidad a las "nuevas" no vaya a ser que me deje pasar alguna joyita. Mi selección de pilotos es totalmente subjetiva, aunque me haya dejado guiar por buenas promociones o críticas que te venden los nuevos "Lost" del futuro. Una vez visto todo, hay series que ya se han hecho un hueco a la fuerza, otras que guardaré para época de vacas flacas, algunas que se mantienen con un interrogante y otras que definitivamente no me harán perder el tiempo.




Blue Bloods
Tom Selleck vuelve a la televisión convertido en Director de la Policía de Nueva York. Blue Bloods cuenta la historia de una familia de policías, en la que abuelo, padre e hijos han pasado o están en el cuerpo. La excepción, la hija que en una familia de policías se ha convertido en fiscal. De primeras el estilo me recuerda a The Good Wife, lo que es una buena señal pero luego hay cosas que no sé si acabarán cuajando. A medida que avanza el piloto no dejas de preguntarte cuál es la historia, más allá de la trama familiar y el caso policial de turno y entonces te presentan esa trama que se supone que te enganchará al final del episodio. He seguido viendo algo más de esta serie y la trama subyacente sigue sin tener mucha fuerza pero está ahí. No puedo decir si esta serie se consolidará o se quedará en otra "poliserie", pero por mi parte Tom Selleck es aliciente más que suficiente para verme 4 ó 5 episodios, a partir de ahí si no veo que la trama toma cuerpo seguramente abandone. Cruzaré los dedos por "el bigotes".




Boardwalk Empire
La nueva serie de la HBO comienza siendo todo lo que se podía esperar. Una espectacular puesta en escena que te traslada con todo lujo de detalles a los años de la Ley Seca en Atlantic City, el magistral toque Scorsese a la dirección y un Steve Buscemi inmenso. Reconozco que no he podido ver más allá del piloto pero Boardwalk Empire la veré con calma, con expectación, porque rezuma calidad y este tipo de series hay que verlas con el respeto que se merecen. El piloto cumple las expectativas, espero que el resto de la serie también, pero mucho tendrían que torcerse las cosas para que no fuese así.




Call me Fitz
Vi el trailer de esta serie y me emocioné. ¿El Brandon de nuestra adolescencia (Jason Priestly) haciendo de crápula mujeriego y sin escrúpulos? Eso tenía que verlo. Mis expectativas crecieron ante la noticia de que la HBO (eso sí la canadiense), anunciaba la renovación para una segunda temporada tan sólo con ver el piloto. Supongo que la burbuja tenía que estallar en algún momento y lo hizo cuando por fin (tras unas tres semanas para que estuviesen los subtítulos) vi el anhelado piloto y mi decepción fue total. Chistes sin gracia, tópicos mánidos y en general una sensación de "quiero y no puedo". Totalmente descartada ante mi desilusión, me he negado a ver más capítulos porque me siento totalmente engañada. Aún así, confieso que con que alguien me dijese que mi decepción es una ilusión pasajera y que a partir del segundo capítulo la series es lo que prometían en el trailer volvería a darle otra oportunidad a Brandon pero de momento va a ser que no.




Outsourced
Por fin un soplo de aire fresco, una comedia con tintes absurdos basada en el choque cultural entre Estados Unidos y la India. La serie está basada en la película de 2006 del mismo nombre Outsourced. Un joven director de un call center que se dedica a la venta por teléfono de artículos de broma es trasladado sin previo aviso para dirigir las nuevas instalaciones en la India. Allí tendrá que apañárselas para explicar a su nueva plantilla las costumbres yanquis para que sean capaces de vender los artículos más absurdos a los clientes americanos. Esta serie ya forma parte de mi tándem de comedia particular para el fin de semana junto con Community. Lo mejor sin duda son los actores indios, un reparto muy bien elegido y que cubren todos los perfiles de cualquier oficina (el trepa, la tímida, el pringao, el colega y la chica mona) pero al estilo Bollywood. No sé si podrán exprimir durante mucho tiempo el contraste de culturas sin caer en la repetición, pero de momento, Outsourced me ha conquistado.




Lone Star
La historia de Lone Star es todo un drama pero no por su argumento sino por la mala suerte que ha tenido esta serie que se canceló ipso facto tras la emisión del piloto. En cualquier otro caso la pasaría por alto pero es que yo vi ese maravilloso y prometedor primer capítulo. En menos de una hora me encariñé de ese chico que recuerda a George Clooney y que tima a los que quiere porque el mundo (o mejor dicho, su padre) le ha hecho así. La historia me encantó, los personajes, ese aire nuevo, la sensación de estar ante una historia original (se me había olvidado esa sensación) pero pronto me desperté del sueño, ya que la Fox decidió que esta serie no continuaría y no cumplía con las expectativas/números marcados. Sinceramente, me da una rabia impresionante que ocurra esto mientras series que llevan mil temporadas y que han perdido el rumbo por completo siguen en emisión. La Fox parece que emitirá hasta el sexto episodio, pero yo no he sido capaz de ver más capítulos ya que sería puro masoquismo. La buena noticia es que el responsable de esta serie Marc Webb, director de la particular y encantadora (500) days of summer ya ha firmado por una nueva serie y es que nadie dudaba de la calidad de Lone Star pero estamos en tiempos de crisis y lo que cuenta es la cantidad de audiencia. Lástima que no le dieran una oportunidad.




The Event
Para terminar, la serie que creo que puede ser el mayor descubrimiento de la temporada y la que más posibilidades tiene de consolidarse y regalarnos una trama de esas que te ponen los pelos como escarpias. El piloto de The Event ante todo desconcierta pero a medida que avanzan los minutos te sientes atrapado en ese desconcierto y necesitas descubrir qué es lo que ocurre, cual es ese evento. La mayor pega que puedo ponerle a esta serie es que ya se le ha colgado en algunos círculos la etiqueta de "sucesora de Lost" y además de que creo que decir esto es gafar una serie, visto lo visto, estamos en otro nivel. Vayamos pues con los ingredientes que han conseguido colocar a The Event en los primeros puestos de mi lista de visionados: el discurso no lineal de la historia (muuuuy lejos de Lost) a veces parece innecesario pero al final te das cuenta de que es una forma magistral de hacerte partícipe de la historia. Es como un puzzle y como ansioso espectador vas recibiendo a cada escena una pieza que te da más ganas de completarlo. Otro gancho es su reparto, además de ver muchas caras conocidas (es lo que tiene la de series que llevamos vistas ya) cuenta con el siempre soberbio Zeljko Ivanek que como me ocurre con contados actores es motivo de que adopte una serie sin rechistar. Y el plato fuerte es la historia, de la que no puedo hablar mucho sin reventarla, así que no lo haré, simplemente diré que en estos tiempos de mundos paralelos pocas cosas pueden sorprender y The Event lo consigue. Para rematar, tengo que decir por deformación profesional que me encanta el logo de la serie que podéis ver al principio de esta entrada y que compone la cabecera de la serie. Espero no arrepentirme de incluirla en mi top ten.



Parece que a Crisiscreativa se le ha olvidado comentar el gran truño de esta temporada: Undercovers. Sosa, aburrida, moñas, sin gracia, sin sentido, ... y paro ya. Creo que al famoso J.J. Abrams se le fue toda la inspiración.
En cuanto a las otras, yo personalmente me quedo con Outsourced por ser unas risas, bien hecha y original, y con Boardwalk Empire, que aunque solo haya visto un capítulo, me ha encantado. Una seria y una graciosa, para equilibrar.
Aparte seguiré The Event que también pinta bien, pero no sé si al final no se les irá la cabeza a los guionistas. Cuando se juega con este tipo de sucesos hay que tener mucho cuidado.. También seguiré Blue Bloods, pero porque la ve aquí la señorita Pitxiflú morada; a mi no me parece ninguna maravilla, pero es entretenida.
De la que paso olímpicamente es de Call Me Fitz, que tío más asqueroso. Si querían buscar un prota canalla, pero que al final caiga bien, no lo han conseguido.

Está claro que las costumbres de los consumidores están cambiando y las grandes cadenas de ropa no pueden dejar pasar por alto esa evolución hacia el ciberespacio. Así que si hace poco hablábamos de la tienda online de Zara o revisábamos la aplicación para iPhone de Mango, hoy toca repasar el estreno de la tienda online de Desigual, anunciada ya desde hace algún tiempo. Visto lo visto va a tener más peligro quedarse delante del ordenador que entrar en una tienda.



Repasemos la tienda online de Desigual. Al igual que otras tantas podemos acceder directamente desde su web, algo que es de agradecer porque todavía hay tiendas que se alojan bajo dominios diferentes al de la marca que ofrecen y por mucho que Google podamos llegar a cualquier parte, hay que pensar en aquellos usuarios más perezosos. El diseño sigue el más que reconocible estilo de Desigual, para mi gusto algo recargado en algunos aspectos pero que tiene su público. El menú permite acceder a las diferentes secciones de la firma e incluye un buscador.



Creo que uno de los mayores alicientes de las tiendas online de este tipo de marcas es encontrar aquella prenda de la que te enamoraste un día y que cuando vuelves ya no está, bien porque se ha agotado, bien porque ya no tienen tu talla. Con los buscadores te ahorras la tediosa tarea de localizar la prenda en cuestión. Sin embargo, estas firmas no pueden evitar tentarte de alguna forma y para ello, Desigual incorpora junto con cada prenda algunas sugerencias, lo que se convierte ya en un clásico de las tiendas online. Y por supuesto, la opción de compartir en Facebook o enviar a un amigo también están ahí, aunque yo nunca las he usado pero me imagino que habrá gente que querrá compartir esas cosas.




Otra sección que hace ganar puntos a cualquier tienda online es la del Outlet, o por lo menos algún tipo de oferta o descuento. No entiendo muy bien por qué algunas firmas todavía no incorporan esta sección cuando es una forma estupenda de deshacerse de stock y que los clientes adquieran más productos. Al fin y al cabo muchos pensamos "ya que me cojo esto voy a mirar si hay algún chollo que total los gastos de envío son los mismos". En Desigual la sección de Outlet no ofrece grandísimos descuentos pero algo es algo. Me imagino que a partir de ahora y a medida que avancen las temporadas, esto irá cambiando, así que otro aspecto del que estar pendiente.



Y para terminar, el proceso de compra. No lo he seguido hasta el final pero parece bastante sencillo. Se necesita un login que se puede hacer sobre la marcha y en el proceso puedes hacerte la tarjeta "amigo de Desigual". Los gastos de envío son de 6 euros y parece que no hay más opciones que UPS pero por lo menos no son desorbitados. En cuanto a las devoluciones creo que basta con devolverlo vía UPS adjuntando un formulario de devolución. Por mi parte no creo que llegue a comprar nada en la nueva tienda online de Desigual, por lo menos a corto plazo. Hay que reconocer que sus prendas tienen un estilo muy marcado y tengo algunas cosas de esta firma pero ha llegado un punto en que los diseños parecen repetirse una y otra vez con leves modificaciones en los estampados. Lo que no quita para que agradezca enormemente que la posibilidad de comprar cómodamente sin moverme de casa esté ahí, seguiremos pendientes de todas las firmas que se apunten a la moda online.



¿A algún otro friki le parece que la interfaz tiene bastantes similitudes con el Windows Phone 7 Series? No sé si por los cuadraditos, los colores o qué, pero me recuerda muchisimo al nuevo sistema operativo para móviles de Microsoft.
He tenido noticias de esta nueva tienda por un compañero de trabajo que me ha pasado el siguiente enlace. Parece ser que tuvieron problemas el día de apertura, esperemos que ya se hayan solucionado y la aplicación sea estable.
En cuanto a la tienda, no me gusta nada el diseño. Me parece feo y poco intuitivo. No sé si será por el Chrome, pero me recuerda a las antiguas páginas de Geocities XD Eso si, una vez que lo conoces y sabes como funciona está bastante bien, muy al estilo del resto de tiendas del sector.
Supongo que la web de Desigual debe llevar el mismo estilo que sus diseños de ropa e intentar romper moldes y sacar un producto llamativo, pero a mi no me ha convencido.

En los últimos meses han abierto unos cuantos restaurantes muy interesantes en Bilbao, apuestas "económicas" de algunos de los grandes chefs de la villa. Tenemos pendiente pasarnos por el Atea de Dani Garcia y por el Bascook de Aitor Elizegui. Sin embargo, este fin de semana pudimos ir a uno de los locales que tiene el Grupo Yandiola de Ricardo Pérez en la Alhóndiga de Bilbao, ese flamante nuevo edificio en el centro de Bilbao que cada vez que voy me gusta menos.


De los tres locales que tiene el Grupo Yandiola en todo el complejo fuimos al más "humilde", la cafetería Hola Bar que tiene un menú de fin de semana por 25€. Me da que no volveremos por iniciativa propia ...

Los de Bilbao ya conocen la Alhóndiga Bilbao, un edificio enorme en el centro de Bilbao, antiguo almacén de vinos. Durante años no se ha sabido que hacer con este edificio, ha habido varios proyectos, pero por una u otra cosa al final ninguno llegaba a buen puerto. Finalmente, se le encargó a Philippe Starck el diseño de un centro "para todo". Después de años de obras, hace unos pocos meses se ingauguró con piscinas, gimnasio, cines, restaurantes, salas de exposiciones, etc ... El resto de los espacios se irán inaugurando poco a poco, aunque aún hay algunos que no saben que hacer con ellos. Primero construimos algo espectacular y luego ya veremos que hacemos con ello. Bilbaínismo en puro estado.


Vamos a lo que nos concierne, el tema gastronómico dentro del complejo. Todo ello está a cargo del Grupo Yandiola, un grupo que surgió del cocinero del Restaurante Yandiola, Ricardo Pérez, que estaba en el Campo Volantín y que ahora es el gran restaurante de esta Alhóndiga. Además de este restaurante de primer nivel y que, supongo seguirá la senda del anterior hay otros dos locales dedicados a la gastronomía, La Florinda y Hola Bar.

La Florinda ofrece una idea muy atractiva y que estoy seguro probaremos algún día. Platos del mundo y cocina innovadora. ¡Me gusta!

El tercer local es la cafetería Hola Bar, que también ofrece menús diarios y menús de fin de semana. Este fue el elegido para la comida del sábado. Un local moderno y algo caótico. No hay un apartado para comer, ni una pequeña separación, allí estás comiendo junto a mesas altas para tomar unas cañas, mesitas pequeñas para tomar café. Vamos, no muy acogedor.

Como ya he dicho, el menú de fin de semana son 25€ con todo: un primero, un segundo, postre, agua, pan y vino. El menú tenía una pinta tremenda:



Primeros

Yo pedí la ensalada de pulpo y estaba exquisita. El pulpo en su punto, algo durito y la mayonesa de pimentón le daba un toque genial. Gran comienzo.



De la tosta de jamón probé un poco y estaba muy bien. El pan con su tomate y orégano lo mejor.



La porrusalda comentaron que estaba algo fría pero bastante rica.

Segundos

Aquí cogí las láminas de solomillo. El solomillo algo soso y podría haber estado más caliente. Lo mejor, sin duda, el salteado de vainas y tocino, espectacular. Me encantaría poder comer un planto entero de ese salteado.



Y el Rabo de buey fue algo decepcionante porque tenía poquísimo sabor, no es que estuviese soso, pero a la salsa le faltaba algo de fuerza, no sé algo de vino, alguna especia o algo que le diese vidilla.

Postres

Me encanta el chocolate, así que cuando ví el Brownie no lo dudé, pero luego ví el postre de Idiazabal y me pudo el queso. Gran elección. En una original presentación en copa, con el membrillo cremoso en el fondo, taquitos de queso Idiazábal en el centro y luego coronado con una espuma de nueces.



Crisiscreativa no pudo con el Brownie, así que me dio más de la mitad. Resultó sequísimo y muy "mazacote", en cuanto le metías la cuchara, se resquebrajaba y se rompía entero. Mi idea de un brownie es algo contundente pero no falto de esponjosidad y jugososidad. Una pena, más de uno tuvo que dejarlo, incluido yo.



El trato no fue agradable y aunque tampoco puedo decir que fuesen desagradables parece que estábamos en un menú del día de batalla. Las botellas abiertas, las bebidas dejadas en una esquina de la mesa para que nosotros las repartiésemos, quitándote los platos antes de acabar de comer (o intentándolo), sin cambiar cubiertos por mucho que los hubieses dejado encima del plato, poniendo cara de perro cuando una copa se cae (sin romperse), etc ... Quizás sea muy quisquilloso, pero estando en un sitio así, pagando 25€ por un menú regulero, creo que los detalles anteriores podrían haber estado mejor cuidados. Realmente no cuesta mucho y la gente lo aprecia.

En definitiva, muchos altibajos, cosas excelentes y algunos errores que no son dignos de un sitio así, por mucho que sea una simple cafetería no deja de estar en uno de los lugares de los que más se habla y que más gente atrae en los últimos meses.

Para los que estén por la zona, creo que tienen mejores propuestas en los alrededores. Si están dispuestos a pagar más, se pueden acercar a cualquiera de los otros dos restaurantes de la Alhóndiga o al Gorrotxa, y por la zona tienen ofertas interesantes como el restaurante árabe Capuccino, el Domenicos, el Passerella, el Asador Kerren y muchos más.


Creo que el Pitxiflú verde ha sido muy correcto en su crítica, yo suelo ser algo más drástica como ya sabréis los que nos seguís habitualmente. Así que intentaré ser igual de comedida pero dejando claro que nuestra visita a la cafetería de la Alhóndiga resultó algo decepcionante. Suscribo la mayoría de las cosas que cuenta el Pitxiflú verde pero haré hincapié en los detalles que más me llamaron la atención. La relación del menú calidad/precio no me parece nada ajustada, teniendo en cuenta que hay otros locales que ofrecen más calidad por la misma cantidad o incluso menos. Y eso no significa que la comida estuviese mala pero esperas unos mínimos y aunque algunos platos estaban muy bien cuidados como la ensalada de pulpo o el solomillo, detalles como que el pan de la focaccia estuviese algo duro, el puré de patata que acompañaba al rabo de buey frío y el brownie seco no son de recibo. El trato como bien contaba Joruus aunque correcto con muchas prisas. A mí intentaron quitarme un plato mientras con la boca llena intentaba decirle a la camarera que aún no había terminado. Y esto, aunque parezca una tontería es un gesto que para mí implica ponerle una cruz a cualquier establecimiento. También señalar que no deja de llamarme la atención lo pequeño que es el local, teniendo en cuenta que la Alhóndiga con sus cines, gimnasio, piscina, etc. está pensada para albergar gran cantidad de público. Una triste decepción por mi parte, ahora pongo mis expectativas en La Florinda que espero visitemos próximamente y en que los fallos que comentamos se vayan subsanando con el paso del tiempo.